La métrica, los patrones melódicos (aunque no la melodía), la melancolía y la ambigua execración de una mujer, que lo mismo puede ser
malaque
honrada, pero que casi siempre es
la perdición de los hombres. Ahí tienen a ese personaje que vive en ambas orillas del Atlántico, que hace escalas en el Caribe y que ha dado de qué hablar (o, más bien, de qué cantar) a andaluces, huastecos, jarochos, guerrerenses, oaxaqueños... La Petenera, qué curiosidad. ¿Quién inspiró tantas canciones?
