domingo, 31 de agosto de 2014

San Ramón Nonato

Escultura de San Ramón Nonato por Juan de Mesa (1626-1627), Museo de Bellas Artes de Sevilla.

https://docs.google.com/file/d/0B-566K_y201RcFVDSmNmMUktVmc/edit

el significado de las palabras


Cuando yo uso una palabra -insistió Humpty Dumpty con un tono de voz más bien desdeñoso- quiere decir lo que yo quiero que diga..., ni más ni menos. 

-La cuestión -insistió Alicia- es si se puede hacer que las palabras signifiquen tantas cosas diferentes.

-La cuestión -zanjó Humpty Dumpty- es saber quién es el que manda..., eso es todo. 

Lewis Carroll, Alicia a través del espejo, cap. VI




Por eso... cuando escuchamos o leemos palabras como "ecología", "paz", "diálogo", "respeto", "igualdad", "libertad", "fraternidad", "ética"... y tantas otras... lo más importante es saber quién las dice o escribe, y con qué intenciones.

viernes, 29 de agosto de 2014

Alejandra


"Explicarme a mí cómo es Alejandra, se dijo Bruno, cómo es su cara, cómo son los pliegues de su boca." Y pensó que eran precisamente aquellos pliegues desdeñosos y cierto tenebroso brillo de sus ojos lo que sobre todo distinguía el rostro de Alejandra del rostro de Georgina, a quien de verdad él había amado. Porque ahora lo comprendía, había sido a ella a quien verdaderamente quiso, pues cuando creyó enamorarse de Alejandra era a la madre de Alejandra a quien buscaba, como esos monjes medievales que intentaban descifrar el texto primitivo debajo de las restauraciones, debajo de las palabras borradas y sustituidas. Y esa insensatez había sido la causa de tristes desencuentros con Alejandra, experimentando a veces la misma sensación que podría sentirse al llegar, después de muchísimos años de ausencia, a la casa de la infancia y, al intentar abrir una puerta en la noche, encontrarse con una pared.

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas

Alejandra es uno de los personajes principales de la novela Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato. Alejandra es también un tango con letra de Ernesto Sábato y música de Aníbal Troilo.






Historia judía, religión judía

Israel Shahak, Historia judía, religión judía, Traducción de Juan Aranzadi y Celia Montolío, Círculo de Lectores, 2004

La mejor presentación que se puede hacer de Israel Shahak (1933-2011) es la que nos ofrece Edward Said en el prólogo que escribió en 1997 para este libro:

"Víctima y superviviente del Holocausto, conoce el significado del antisemitismo. Pero a diferencia de la mayoría, no permite que los horrores del Holocausto sirvan para manipular la verdad de lo que en nombre del pueblo judío ha hecho Israel a los palestinos. Para él, el sufrimiento no es propiedad exclusiva de un grupo de víctimas; en vez de eso, debería ser, pero pocas veces lo es, la base para humanizar a las víctimas, haciendo que a ellas incumba no causar sufrimiento del mismo tipo que ellas han padecido. Shahak ha advertido a sus compatriotas que no se olviden de que haber soportado una atroz historia de antisemitismo no les da derecho a hacer lo que les plazca sencillamente por haber sufrido."

Historia judía, religión judía (pdf )


Reseñas:

La Esparta judía (El País, 1 de marzo de 2003)
Librería Argentina

Boicot a los productos Israelíes


jueves, 28 de agosto de 2014

Revista Habitantes número 5

https://docs.google.com/file/d/0B-566K_y201RdE5ZS2F0UGVfanc/edit

Antígona

Soren Kierkegaard, Antígona, Versión española de Juan Gil-Albert, Editorial Séneca, México, 1942

Breve estudio sobre la figura de Antígona, según la obra de Sofocles, desde el punto de vista del sufrimiento y del dolor.

miércoles, 27 de agosto de 2014

vanidad post mortem


"¿Vanidad post mortem? Tal vez: la vanidad es tan fantástica, tan poco "realista" que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados."

 Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, III, XXVII

lógica cartesiana


"Ya se sabe: los franceses son muy lógicos y el mecanismo mental de aquel Descartes del Servicio Aduanero era imbatible; Marsella está al sur y hace calor; Buenos Aires está mucho más al sur y por lo tanto, debe hacer un calor infernal. Lo que demuestra la clase de demencia que favorece la lógica: un buen razonamiento puede abolir el Polo Sur.
 
  Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, III, XXV

Victor Brauner, como la mariposa hacia la llama

"... no hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón."

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, IV, III


"Sí, en el viaje recordé el extraño suceso de Víctor Brauner y también recordé que al encontrarme con Domínguez le pregunté por todos: por Bretón, por Péret, por Esteban Francés, por Malta, por Marcelle Ferry. Menos por Víctor Brauner. ¡Significativo "olvido"!

Relato, por si no lo conocen, el episodio. Este pintor tenía la obsesión de la ceguera y en varios cuadros pintó retratos de hombres con un ojo pinchado o saltado. E incluso un autorretrato en que uno de sus ojos aparecía vaciado. Ahora bien: un poco antes de la guerra, en una orgía en el taller de uno de los pintores del grupo surrealista, Domínguez, borracho, arroja un vaso contra alguien; éste se aparta y el vaso arranca un ojo de Víctor Brauner.

Vean ustedes ahora si se puede hablar de casualidad, si la casualidad tiene el menor sentido entre los seres humanos. Los hombres, por el contrario, se mueven como sonámbulos hacia fines que muchas veces intuyen oscuramente, pero a los que son atraídos como la mariposa hacia la llama."

 Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, III, XXXI

 Victor Brauner, Autorretrato (1931)

 Victor Brauner

LA TERRIBLE PREMONICIÓN DEL PINTOR
VICTOR BRAUNER (1903-1966)


Victor Brauner nació en Piatra Neamtz, en la región rumana de Moldavia, en el seno de una familia judía, convirtiéndose en uno de los miembros más interesantes del movimiento Surrealista y siendo, al mismo tiempo, uno de los menos conocidos. 

Su ambiente familiar estuvo marcado por el espiritismo y el ocultismo, actividades que influenciaron la vida y la creatividad del pintor siempre atraido por los temas tabú y esotéricos. Brauner utilizó en su obra, de forma eventual, la numerología, el tarot, las referencias alquímicas y la piedra filosofal hexaédrica, no solamente como simples referencias sino como elementos integrales importantes de sus obras. En su adolescencia estudió en una escuela evangélica de Braila, donde descubrió su predilección por la zoología y la pintura. Mas tarde entró en la Academia de Bellas Artes de Bucarest abandonando pronto los estudios para dedicarse a diseñar decorados como el que hizo en 1924 para la obra Salomé de Oscar Wilde. Aquel mismo año, juntamente con el poeta Ilarie Voronca, fundó la revista dadaista 75 HP, de la que se publicó únicamente el primer número, realizando un manifiesto que denominaron pictopoesia, buen indicador de que su tendencia al surrealismo empezó pronto. También fue co-realizador de los primeros números, del 2 al 9, de la revista Punct, definida como una revista de arte constructivista internacional. Entre 1925 y 1926 realizó su primer viaje a París donde colaboró con la revista Integral.
En el año 1930, después de contraer matrimonio, emigró a Francia donde pronto hizo grandes amigos como Brancusi, Giacometti y Tanguy, asociándose en 1933 al grupo surrealista de André Breton. Durante la II Guerra Mundial, Brauner huyó de París, reuniéndose cerca de Gap con Jacqueline Abraham que habia reencontrado en 1938 y con quien se casaría por segunda vez en 1946, residiendo en los Celliers de Rousset en les Alpes-de-Haute-Provence. En esta época de conflicto bélico, la carencia de materiales era máxima y Brauner experimentó con todo lo que tenía a su alcance como la aplicación de cera de abeja sobre capas de cartón que escarificaba y pintaba, personal y extraordinaria técnica a la cera que usó en numerosas obras.

Los surrealistas eran sensibles al carácter simbólico y poético del ojo.
A principios de la década de 1930, Brauner tuvo una especie de obsesión ocular, realizando numerosas obras, tanto pinturas como dibujos, donde representaba el ojo en todos los estados y formas, incluyendo un autoretrato del año 1931 de pequeño formato, actualmente en el Centro Georges Pompidou de París, donde se representaba con el ojo izquierdo enucleado, como si se licuificara, cuadro que incluso actualmente, continúa impactando al observador especialmente por la fuerza expresiva de la mirada.

No se debe llamar nunca a la mala suerte, ya que, como decía el escritor Michel Simon, a fuerza de contar o representar cosas horribles, éstas acaban por suceder.

En el año 1938, siete años después de realizar el escalofriante autorretrato como monoftalmo, en una pelea entre pintores en Montparnasse, perdió el ojo izquierdo totalmente destrozado por trozos de cristal. La desgracia sucedió en el taller de Oscar Dominguez, quien borracho y furioso lanzó un vaso contra Esteban Frances que tuvo el reflejo de apartarse, con la mala fortuna que impactó en el rostro de Victor Brauner. Conducido de urgencia al hospital Hôtel-Dieu, fue atendido por el oculista de guardia, el conocido Dr. Louis Guillaumat, el cual solamente pudo constatar lo irremediable, decidiendo enuclear los restos del ojo traumatizado.

La repercusión en los surrealistas que tuvo la premonición de Brauner plasmada pictóricamente años antes que sucedieran los hechos fue enorme, escribiéndose artículos y trabajos con las interpretaciones más variadas, especialmente en la revista Minotaure que dirigía Andre Breton.
Gradualmente, Brauner fue aceptando que la pérdida de su ojo era cosa del destino. Comentando el hecho, el mismo artista dijo en referencia al cuadro premonitorio que consideraba autobiográfico: «Quise hacer un retrato minúsculo de mi mismo delante de un espejo…Quité un ojo. Y bien, es este ojo el que me han quitado, la herida era idéntica».

En el año 1939, Mabille escribió en la revista Minotaure su famoso artículo L'oeil du peintre, donde entre otras cosas decía: «El hombre que conocí antes del accidente, era inseguro, tímido, pesimista y desmoralizado. Ahora, se ha liberado. Expresa su pensamiento con claridad y autoridad. Trabaja con fuerza renovada y está cerca de conseguir sus objetivos».

Las obras de Victor Brauner posteriores al accidente, presentan unas composiciones fuertes, a veces con simbolismos alquimistas y connotaciones psicológicas. El ojo cíclope, frontal y abierto, se convirtió en un elemento dominante en sus obras, pudiendo interpretarse tanto como un motivo simbólico como autobiográfico.

Después de romper con el surrealismo en 1948, Brauner desarrolló aún más su personal estilo muy relacionado con el arte primitivo y las ciencias esotéricas hasta su muerte en 1966. De su propia boca son estas palabras de 1962: «Mi pintura es autobiográfica, cuenta la historia de mi vida. Y mi vida es ejemplar porque es universal».


¿Violencia machista?


Mensajes simples, bien etiquetados, en su estante correspondiente, como en las grandes superficies del mercado de consumo de todo tipo de artículos, jabones, dentríficos llenos de venenos que nos comemos diariamente, bollos llenos de grasas insanas y de conservantes peligrosos para la salud, noticias bien empaquetadas y sobre todo... bien etiquetadas...

Desde hace ya unos años, cada vez que un hombre mata a una mujer pasa al apartado de la contabilidad de muertas (siempre "as") etiquetada como "violencia machista" o "violencia de género". Si una mujer mata a su hijo de una paliza, o a su compañera sentimental, o a su compañero sentimental, o a su marido, o a su padre, o a su madre, o si un hombre mata a su padre, o a su hijo de una brutal paliza, o a su perro, o a su compañero sentimental, pareja de hecho o marido (que ahora también puede serlo)... todos esos casos, que también existen, no se contabilizan y no son etiquetados porque no son productos válidos para el mercado de consumo ideológico.

Hoy en día es políticamente correcto establecer y defender políticas en contra del machismo. Se crean ministerios, secretarías y subsecretarías, direcciones generales, páginas especiales en los diarios y revistas, se clasifican los crímenes. Se nos vende, deliberadamente, una visión parcial, sesgada y muy envenenada de lo que es realmente el machismo y la violencia.

Vivimos en un mundo machista y violento, pero según las noticias correctamente etiquetadas que podemos ver en los grandes mercadillos de las ideas, de las propagandas y de lo que llaman la "información", no parece que sea tanto, pues en lo que va de año por lo visto sólo ha habido 38 víctimas de la violencia machista.

Quizá sea este el mensaje que quieren que penetre bien en nuestras contaminadas, débiles, adaptables, manejables mentes... Que ya van 38 víctimas. Y yo me pregunto... ¿Sólo 38?

El machismo impregna nuestras sociedades desde hace muchos siglos y no va a menos... sino a MÁS... a mucho más. Machistas no son sólo los hombres... machistas son los hombres, las mujeres, los hombres que les gustaría ser mujeres, los hombres que no saben seguro si son hombres o mujeres, las mujeres que les gustaría ser hombres, las mujeres que no saben seguro si son hombres o mujeres... Machistas son los niños y las niñas, los jóvenes de todos los sexos, los adultos y los viejos y viejas. Machistas son las instituciones, los periódicos, las revistas, las televisiones, las tiendas de juguetes y las de ropitas para niños... hasta las máquinas que utilizan sin parar hoy en día los niños y los jóvenes tienen diseños especiales para chicos y para chicas... y el problema no es que los diseños sean distintos... el problema es que en dichos diseños se repiten, se machacan constantemente los signos que identifican los valores de los machos y los de las féminas. Y el problema tampoco es que haya valores de machos y de hembras... el problema es que en nuestras sociedades modernas, avanzadas, democráticas, libres, los valores de los machos son siempre los buenos, los de verdad... mientras que los femeninos son, ya se sabe, lo que les gusta a las chicas... tonterías de esas... florecitas, amores, cuentos rosas... Porque en nuestras sociedades los hombres son ingenieros, directores de empresa, emprendedores... y las mujeres son señoras de la limpieza, enfermeras, maestras, cuidadoras... o sea, cosas que no tienen importancia y que no sirven para nada. La gran conquista feminista de los últimos decenios parece que es que ahora ellas también pueden ser ingenieras, directoras de empresa, emprendedoras y hasta policías, guardas de seguridad e incluso militares... Todo un logro, toda una conquista... ¿De verdad? ¡¡¡La gran conquista feminista es que las mujeres están a punto de conseguir ser como los hombres!!!! Todo un logro. Sí señor. También existen casos de mujeres que mueren a manos de sus parejas femeninas... pero éstas no entran de momento en la contabilidad de "violencia machista"... Uno de los logros pendientes del feminismo será conseguir que la violencia que ejercen las mujeres contra sus compañeras sentimentales también sea contabilizada como "violencia machista", pues de esta manera habrán dado un nuevo paso en el objetivo de poder "ser como los hombres", al conseguir que su machismo sea legalmente reconocido.
 
La violencia también impregna nuestras sociedades y por mucho que hablemos constantemente de paz  (lo mismo que hablamos constantemente de igualdad, de amor, de cooperación, de comprensión, de diálogo, de entendimiento) lo que aprendemos todas las personas desde bien pequeñas es a competir, a triunfar, a alcanzar el éxito profesional, a ganar mucho dinero. La ética se queda para los discursos políticamente correctos, porque desde bien pequeñas nos enseñan que todo vale mientras sea "legal". ¿Cómo no va a haber violencia en los hogares, en los barrios, en los pueblos, en las naciones, en los continentes?


Como en cualquier crimen en el que una persona acaba con la vida de otra, es muy arriesgado aventurarse a hacer consideraciones de ningún tipo sobre la clase de personas que eran tanto el criminal como la víctima y de sus motivaciones. No sólo es arriesgado, puede ser tremendamente injusto y se puede estar cometiendo una gran violencia contra sus allegados. Pensemos por un momento en la hija de esta pareja de ancianos. Será una señora mayor que tendrá hijos y puede que hasta nietos. Una familia que está viendo cómo sus padres-abuelos son la comidilla de los medios de comunicación, de los vecinos, de todo un país. Además todo el mundo se siente con derecho a emitir juicios. ¿Qué tipo de violencia es el que estamos ejerciendo contra esta mujer, contra esta familia? ¿Hay etiquetas para definirla?

Nunca nada es tan sencillo. Lo más probable es que esta historia sea una historia de sufrimiento y de dolor. Incluso podría tratarse de una historia de amor.

Recomiendo ver atentamente tres películas:

http://www.imdb.com/title/tt0461847/?ref_=fn_al_tt_1

http://www.imdb.com/title/tt1602620/?ref_=fn_al_tt_1

http://www.imdb.com/title/tt1695831/?ref_=fn_al_tt_1

martes, 26 de agosto de 2014

las muertas sin memoria

"Entre oscuros clamores, sangrantes jirones de carne crepitaban o eran arrojados a las alturas. Territorios enteros se abrieron o se convirtieron en cangrejales, en que se hundieron o eran devorados vivos hombres y bestias. Seres mutilados corrían entre las ruinas. Manos sueltas, ojos que rodaban y saltaban como pelotas, cabezas sin ojos que buscaban a tientas, piernas que corrían separadas de sus troncos, intestinos que se enredaban como lianas de carne e inmundicia, úteros gimientes, fetos abandonados y pisoteados por la muchedumbre de monstruos y bazofia. El Universo entero se derrumbó sobre mí."

 Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, III, XXXVII

 Las muertas sin memoria

En México, son muchas las personas que mueren de forma extremadamente violenta. Hay cifras que hablan, desde el año 2006, de 150.000 muertos.

Ese número, frío, irrespetuoso, habla de asesinatos del narcotráfico; de mujeres vejadas, mutiladas y asesinadas; de individuos carbonizados en el interior de vehículos; de quienes recibieron el tiro de gracia; de los abandonados en una fosa.

«Entre 60.000 y 90.000 personas perdieron la vida a causa de la estrategia contra el crimen organizado» bajo el mandato de Calderón, el sexenio de la muerte.

La Policía Federal y los militares también asesinan. Con los más salvajes métodos. A Cintya Salazar le mataron a sus dos pequeños; solo tenían cinco y nueve años. Los abatieron a tiros mientras viajaban con el resto de la familia. Las versiones oficiales, como siempre, niegan las evidencias.

Personas. Muertas; asesinadas. Y desaparecidas, a base de cal y ácido, tratando de borran toda huella de su paso por este mundo.

a


Allá vienen los descabezados, los mancos, los descuartizados. A las que les partieron el coxis, a los que les aplastaron la cabeza, los pequeñitos llorando entre paredes oscuras de minerales y arena. Allá vienen los que duermen en edificios de tumbas clandestinas. Vienen con los ojos vendados, atadas las manos, acuchillados, quemados, baleados entre las sienes.

Allí vienen los que se perdieron por Tamaulipas. Cuñados, vecinos; yernos, vecinos. La mujer que violaron entre todos antes de matarla. El hombre que intentó evitarlo y recibió un balazo. La que también violaron, escapó y lo contó viene caminando por Broadway. Se consuela con el llanto de las ambulancias, las puertas de los hospitales, la luz brillando en el agua del Hudson.

Allá vienen los muertos que salieron de Usuluatán, de La Paz, de La Unión, de La Libertad, de Sonsonate, de San Salvador, de San Juan Mixtepec, de Cuscatlán, de El Progreso, de El Guante, llorando a los que madres soñaron muertos, a los que despidieron en una fiesta con karaoke, y los encontraron baleados en Tecate. Allí viene al que obligaron cavar la fosa para su hermano, al que asesinaron luego de cobrar cuatro mil dólares. Los que estuvieron secuestrados con una mujer que violaron frente a su hijo de ocho años tres veces.

¿De dónde vienen, de qué gangrena, ¡oh, linfa!, los sanguinarios, los desalmados, los carniceros, los cruentos asesinos?

Allí vienen, los muertos, tan solitos, tan mudos, tan nuestros, engarzados bajo el cielo enorme del Anáhuac. Caminan, se arrastran, con su cuenco de horror entre las manos, su espeluznante ternura. Se llaman los muertos que encontraron en una fosa en Taxco, los muertos que encontraron en parajes alejados de Chihuahua, los muertos que encontraron esparcidos en parcelas de cultivo, los muertos que encontraron tirados en la Marquesa, los muertos que encontraron colgando de los puentes, los muertos que encontraron sin cabeza en terrenos ejidales, los muertos que encontraron a la orilla de la carretera, los muertos que encontraron en coches abandonados, los muertos que encontraron en San Fernando, los sin número que destazaron y aún no encuentran, las piernas, los brazos, las cabezas, los fémures de muertos disueltos en tambo.

Se llaman restos, cadáveres, occisos. Se llaman los muertos a los que madres no se cansan de esperar, los muertos a los que hijos no se cansan de esperar, los muertos que esposas no se cansan de esperar, imaginan entre subways y gringos.

Se llaman chambrita tejida en el cajón del alma, camisetita de tres meses, la foto de la sonrisa chimuela. Se llaman mamita, papito. Se llaman pataditas en el  vientre y el primer llanto. Se llaman cuatro hijos, Petronia —2—, Zacarías —3—, Sabas —5—, Glenda —6—, y una viuda — muchacha— que se enamoró cuando estudiaba la primaria. Se llaman ganas de bailar en las fiestas. Se llaman rubor de mejillas encendidas y manos sudorosas. Se llaman muchachos. Se llaman ganas de construir una casa, echar tabique, darle de comer a mis hijos. Se llaman dos dólares por limpiar frijoles, casas, haciendas, oficinas; llantos de niños en pisos de tierra; la luz volando sobre los pájaros; el vuelo de las palomas en la iglesia.

Se llaman besos a la orilla del río. Se llaman Gelder —17—, Daniel —22—, Filmar —24—, Ismael —15—, José —16—, Jacinta —21—, Inés —28—, Francisco —53—, entre matorrales, amordazados, en jardines de ranchos de seguridad, maniatados, desvaneciéndose en parajes olvidados, desintegrándose muda. Se llaman secretos de sicarios, secretos de masacres, secretos de policías.

Se llaman llanto. Se llaman neblina. Se llaman cuerpo. Se llaman piel. Se llaman tibieza. Se llaman beso. Se llaman abrazo. Se llaman risa. Se llaman personas. Se llaman súplicas. Se llamaban yo. Se llamaban tú. Se llamaban nosotros. Se llaman vergüenza. Se llaman llanto.

Allá van, María, Juana, Petra, Carolina, 13, 18, 25. Los pechos mordidos, las manos atadas, calcinados sus cuerpos, sus huesos pulidos por la arena del desierto. Se llaman las muertas que nadie sabe, nadie vio que mataran. Se llaman las mujeres que salen de noche solas a los bares. Se llaman mujeres que trabajan, salen de sus casas en la madrugada.

Se llaman hermanas, hijas, madres, tías, desaparecidas, violadas, calcinadas. Se llaman carne. Se llaman carne.

Allá, sin flores, sin altares, sin losas, sin edad, sin deudos, sin nombre, sin llanto, duermen en su cementerio. Se llama Temixco. Se llama Santa Ana. Se llama Mazatepec. Se llama Juárez. Se llama Puente de Ixtla. Se llama Tlaltizapán. Se llama Samalayuca. Se llama el Capulín. Se llama Reynosa. Se llama Nuevo Laredo. Se llama Guadalupe. Se llama Lomas de Poleo. Se llama México.​

Los Muertos, María Rivera

extraído de: otras (re)lecturas

todo debe ser puesto en duda

"Cuando los gobiernos nos invaden con su enorme maquinaria de burocracia, guerra y medios de comunicación de masas, sentimos que la única manera de preservarnos es animando nuestro sentido de rebelión y desobediencia, incluso si debemos pagar el precio de la mera anarquía y nihilismo. Todas las ideologías públicas, valores y modos de vida deben ser puestos en duda, atacados."

Jonas Mekas, 1962

lunes, 25 de agosto de 2014

democracias asesinas

Uruguay, 1994 - Guernica, 1994

Este documental  recopila imágenes y testimonios inéditos de diversas fuentes. En él se narra paralelamente la historia del Guernica y la lucha del pueblo vasco, y la represión que el Estado uruguayo lanzó en 1994 contra miles de uruguayos solidarios con el derecho de asilo a refugiados políticos vascos.

Con el saldo de 2 muertos y cientos de heridos el gobierno del entonces presidente Luis A. Lacalle desató una represión sin precedentes en plena democracia. Hoy en día cada 24 de agosto se realiza una marcha recordando los hechos y reclamando justicia. Muchos de los policías responsables ascendieron en los últimos años a cargos de jerarquía en el actual aparato represivo. ¡Cómo no!





le temps me regardera mourir

un jour je sais la page
ne traduira plus le silence
en langage humain

les mots eux-mêmes
ne frapperont plus à ma porte

le temps me regardera mourir
peut-être loin de la mer
qu’embrasse l’horizon

l’étoile qui brille pour moi
doucement s’éteindra

la nuit me repliera paisible
dans l’oeuf noir de la mort

alors se souviendront de moi
l’aube de ma première enfance

l’arbre vénérable qui me vit partir
et tous les oiseaux
qui traversèrent mon ciel

lorsque mon ombre
sera touchée par la lumière
je saurai qu’elle était le double
exact de moi même

seule une ombre de chair
peut marcher sur la terre

Amina Saïd, De décembre à la mer, Editions de La Différence, Paris, 2001


Paul Klee, "Vista de Kairouan"


Je suis née sur les bords
de la mer du soleil couchant
la grande mer la très verte
la mer des Philistins
celle qui baigna Carthage
la mer blanche intérieure des Arabes
dont les chevaux déferlèrent sur les rives

algue j’ai grandi vague poisson
étoile aux multiples branches
la première lettre de l’alphabet
incrustée sur le front

Amina Saïd, Del poema "Naissances"

cuando el Dinero descansa


"El silencio y la soledad tenían esa impresionante vigencia que tienen siempre de noche en el barrio de los Bancos. Barrio mucho más silencioso y solitario, de noche, que cualquier otro; probablemente por contraste, por el violento ajetreo de esas calles durante el día; por el ruido, la inenarrable confusión, el apuro, la inmensa multitud que allí se agita durante las horas de Oficina. Pero también, casi con certeza, por la soledad sagrada que reina en esos lugares cuando el Dinero descansa. Una vez que los últimos empleados y gerentes se han retirado, cuando se ha terminado con esa tarea agotadora y descabellada en que un pobre diablo que gana cinco mil pesos por mes maneja cinco millones, y en que verdaderas multitudes depositan con infinitas precauciones pedazos de papel con propiedades mágicas que otras multitudes retiran de otras ventanillas con precauciones inversas. Proceso todo fantasmal y mágico pues, aunque ellos, los creyentes, se creen personas realistas y prácticas, aceptan ese papelucho sucio donde, con mucha atención, se puede descifrar una especie de promesa absurda, en virtud de la cual un señor que ni siquiera firma con su propia mano se compromete, en nombre del Estado, a dar no sé qué cosa al creyente a cambio del papelucho. Y lo curioso es que a este individuo le basta con la promesa, pues nadie, que yo sepa, jamás ha reclamado que se cumpla el compromiso; y todavía más sorprendente, en lugar de esos papeles sucios se entrega generalmente otro papel más limpio pero todavía más alocado, donde otro señor promete que a cambio de ese papel se le entregará al creyente una cantidad de los mencionados papeluchos sucios: algo así como una locura al cuadrado. Y todo en representación de Algo que nadie ha visto jamás y que dicen yace depositado en Alguna Parte, sobre todo en los Estados Unidos, en grutas de Acero. Y que toda esta historia es cosa de religión lo indican en primer término palabras como créditos y fiduciario"

 Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, III, II

sábado, 23 de agosto de 2014

Borges


"Caminaban por la calle Perú; apretándole un brazo, Bruno le señaló a un hombre que caminaba delante de ellos, ayudado con un bastón.
—Borges.
Cuando estuvieron cerca, Bruno lo saludó. Martín se encontró con una mano pequeña, casi sin huesos ni energía. Su cara parecía haber sido dibujada y luego borrada a medias con una goma. Tartamudeaba.
—Es amigo de Alejandra Vidal Olmos. —Caramba, caramba... Alejandra... pero muy bien.
Levantaba las cejas, lo observaba con unos ojos celestes y acuosos, con una. cordialidad abstracta y sin destinatario preciso, ausente."

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, II, XIII



felicidad en pedazos

"Así se da la felicidad (...) En pedazos, por momentos. Cuando uno es chico espera la gran felicidad, alguna felicidad enorme y absoluta. Y a la espera de ese fenómeno se dejan pasar o no se aprecian las pequeñas felicidades, las únicas que existen."

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, II, IV

la memoria


"Porque la memoria es lo que resiste al tiempo y a sus poderes de destrucción, y es algo así como la forma que la eternidad puede asumir en ese incesante tránsito. Y aunque nosotros (nuestra conciencia, nuestros sentimientos, nuestra dura experiencia) vamos cambiando con los años, y también nuestra piel y nuestras arrugas van convirtiéndose en prueba y testimonio de ese tránsito, hay algo en nosotros, allá muy dentro, allá en regiones muy oscuras, aferrado con uñas y dientes a la infancia y al pasado, a la raza y a la tierra, a la tradición y a los sueños, que parece resistir a ese trágico proceso: la memoria, la misteriosa memoria de nosotros mismos, de lo que somos y de lo que fuimos. Sin la cual (¡y qué terrible ha de ser entonces! se decía Bruno) esos hombres que la han perdido como en una formidable y destructiva explosión de aquellas regiones profundas, son tenues, inciertas y livianísimas hojas arrastradas por el furioso y sin sentido viento del tiempo.
 
 Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, II, XIV

pasajero suburbio de la muerte

"Hasta que el cansancio lo fue empujando suave pero firmemente hacia eso que Bruno llamaba pasajero suburbio de la muerte, premonitorias regiones en que vamos haciendo el aprendizaje del gran sueño, pequeños y torpes balbuceos de la tenebrosa aventura definitiva, confusos borradores del enigmático texto final, con el transitorio infierno de las pesadillas. De modo que al día siguiente somos y no somos los mismos, pues ya pesan sobre nosotros las secretas y abominables experiencias de la noche. Y poseemos, y por eso, un poco de esa calidad de los resucitados y de los fantasmas."

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, p. 114

pobres diablos

"Porque nadie siente tanto desdén por los pobres diablos como los pobres diablos con uniforme."

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, p. 115

El autoritarismo científico

Javier Peteiro, El autoritarismo científico, Miguel Gómez Ediciones, Málaga, 2010

El autoritarismo científico es un ensayo iluminador y necesario escrito por un científico riguroso capaz de transmitir sus reflexiones con una prosa ágil y amena. Javier Peteiro inicia su reflexión distinguiendo la ciencia de las falsas ciencias. La ciencia, aliada de las luces, está muy alejada del cientificismo que impregna el discurso social dominante. Mostrando en estas páginas cómo, en esta época del empuje a la transparencia, se impone la opacidad derivada del cientificismo. Advirtiéndonos sobre la ambición científica de predecir todo lo humano y transformarlo según criterios de normalidad definidos desde la propia ciencia: «Se abre así un camino hacia un autoritarismo científico que dirá lo que es bueno, lo que es malo, y no sólo lo que debemos hacer sino incluso cómo debemos ser desde la manipulación genética y conductista». Esta obra muestra la tendencia a la sacralización de la ciencia que el cientificismo implica. La ciencia así concebida pasa a ser dogma, sus divulgadores los nuevos sacerdotes, y sus resultados la única esperanza. De este modo, si a algo se le añade el calificativo de científico pasa a ser incuestionable e imponerse sobre cualquier otro criterio de decisión. Se anula así la libertad de elección, incluso en el ámbito político. Así, lo científicamente correcto se hará equivalente a lo políticamente correcto. . Tras realizar un desarrollo crítico perfectamente documentado sobre las falacias supuestamente científicas, concluye su obra afirmando que el cientificismo es la nueva fe atea que trata de llenar el vacío que han dejado el ocaso de los discursos tradicionales. Si la ciencia se sacraliza, cualquier crítica a los supuestos científicos será juzgada como retrógrada. Esto conduce a un nuevo modelo de civilización.

Reseña de Luis Roca Jusmet

Para mí este es un libro tan interesante como fallido. Interesante porque hacía falta afirmar sin reservas lo que este libro nos dice: que la ciencia está derivando en un autoritarismo, se está imponiendo de una manera dogmática y excluyente. También porque está escrito por un científico que reflexiona epistemológicamente y éticamente sobre su práctica y en el contexto social en el que ésta se desarrolla. Es importante porque en general el filósofo de la ciencia no es un científico ( aunque sepa de ciencia) y el científico no filosofa sobre lo que hace. Y finalmente porque hay en el libro un proyecto sistemático y crítico sobre el estado de la deriva de la ciencia y cientificismo. Javier Peteiro Cartelle, doctor en Medicina y escritor sobre temas científicos, ha publicado en revistas científicas ( biofísica, inmunología y nanomedicina) y es además Jefe de la sección de bioquímica del Complejo Universitario de A Coruña. Es por tanto un auténtico lujo que una persona totalmente ocupada intensamente como él en la práctica científica cotidiana reflexione sobre un tema tan complejo.

¿ Porqué fallido ? Porque es un proyecto quizás excesivo, que falla en algunos aspectos que vale la pena remarcar, pero con el objetivo de matizar lo que dice el autor y para enriquecer su propuesta. Yo no soy un científico y por supuesto no quiero darle lecciones, pero si he trabajado bastante tiempo en el estudio crítico de la ciencia y de la medicina y me gustaría plantear algunas sugerencias. En primer lugar la historia que plantea de la ciencia es consistente y está claro que sabe de lo que habla pero me parece que habría que profundizar en algunas cuestiones. ¿ Es la ciencia un invento de la Europa moderna como plantea Alexander Koyré cuando dice que sus bases son el lenguaje matemático y la experimentación y no la razón empírica ? ¿ O tiene razón Pierre Duhem cuando habla de la ciencia moderna como continuidad de la grecorromana y la medieval ? ¿ O la tiene Joseph Needhman cuando considera que la ciencia es un proceso universal que hasta el siglo XVII estaba más desarrollada en China que en Europa ?. Respecto al tema de las falsas ciencias me parece que aquí cae en los prejuicios del positivismo y no hay una reflexión seria sobre los paradigmas médicos al despreciar la homeopatía de la manera que lo hace. Tengo claro la diferencia radical entre homeopatía y psicoanálisis pero me resulta molesto que mantenga hacia la homeopatía la misma actitud que los positivistas como Bunge hacia el psicoanálisis, al que consideran una pseudociencia. Yo estoy de acuerdo con el autor en que el psicoanálisis es una teoría fundamental para entender al hombre y a la sociedad contemporánea pero falta una mejor argumentación contra los escépticos. En el tema del sujeto y la ciencia sí hay un desarrollo muy lúcido, muy en la línea de lo que defiende el psicoanálisis lacaniano. Ahora bien, me parece fuera de lugar el tema de Dios en este capítulo, ya que entonces su defensa del sujeto parece adquirir unos tintes más espiritualistas. De hecho el autor afirma en una entrevista en el periódico La Vanguardia que cree en Dios. Al margen que sea una creencia personal que como tal hay que aceptar no veo clara la argumentación del libro, en la que critica que la ciencia quiera entrar en este tema filosófico y religioso. Que es una cuestión religiosa está claro pero me parece que hoy es difícil argumentar la existencia de Dios en términos filosóficos y que la ciencia puede considerar a Dios como una hipótesis innecesaria para explicar el Mundo. Lo que sí me parece fundamental es la crítica muy rigurosa que hace al DSM-IV como axioma más que discutible de los psicólogos y psiquiatras, que eliminan así al sujeto de la enfermedad mental.

El capítulo dedicado a la ciencia y al mercado me parece también preciso y claro pero hecho a faltar el significante clave, que me parece que es la de capitalismo. Sin utilizar la lógica del capitalismo, en el sentido que apunta un sociólogo como Immanuel Wallerstein, me parece que no se acaba de entender todo el entramado de poder ( aquí paso al siguiente capítulo) que mueve la industria ligada a la ciencia. Wallerstein como Peteiro critican la nefasta división el saber en dos culturas separadas (la científica y la humanística) pero el segundo tendría que referirse al estudio que hace el primero sobre la lógica capitalista que hay en la jerarquización moderna y positivista del saber para entender más ampliamente el problema. Hay también que decir aquí que el autor ignora totalmente las ciencias sociales, cuestión que me parece que debe mencionar aunque no quiera profundizar en ellas. Lo que sí me ha parecido muy importante es la crítica a los intentos de defender una tercera cultura que no dejan de ser un nuevo ropaje retórico para la defensa del positivismo más burdo. Me ha gustado mucho también su propuesta de democratizar la ciencia, de humanizarla, de socializarla y de no dejarla en manos de los supuestos expertos, de los gestores que manipulan siempre al servicio de los intereses de los poderosos.

Se trata, para concluir, de un libro que merece ser leído sin reservas. Valgan mis críticas para defenderlo y no para denostarlo, ya que no hay mejor texto que el que te da materiales para pensar por uno mismo. Agradecerle también a mi amigo Javier Peteiro su actitud abierta, que sale de la arrogancia del cientificismo que critica, y que sea capaz de plantear un debate público tan apasionante.

viernes, 22 de agosto de 2014

¿Qué pasa con el ébola?

El gobierno de Estados Unidos tiene la patente del virus del ébola... ¿qué significa ésto?

leer artículo en rebelion.org


UBUNTU


Un antropólogo estudiaba los hábitos y costumbres de una tribu en África, y como siempre estaba rodeado de niños de la tribu, decidió hacer algo divertido entre ellos, lograron una buena porción de dulces en la ciudad y los pusieron todos en una canasta decorada con cintas y otros artículos, y luego colocaron la cesta debajo de un árbol.

Luego llamó a los niños dispuestos para el juego, cuando dijera "ahora" ellos deberían correr hasta aquel árbol y el primero en tomar la cesta sería el ganador y tendría el derecho a comerse todos los dulces él solo.

Los niños fueron colocados en fila, esperando la señal.

Cuando dijo "¡Ahora!" Inmediatamente todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos hacia la cesta. Todos ellos se reunieron y comenzaron a dividir los dulces, y sentados en el suelo comían felices.

El antropólogo fue a su encuentro y preguntó indignado porqué habían ido todos juntos, si sólo uno pudo haber tenido toda la cesta.

Entonces fue cuando respondieron: "UBUNTU" "Cómo uno de nosotros podría ser feliz si todos los demás están tristes?"

Ubuntu, en la cultura Xhosa, significa: "Yo soy porque nosotros somos"



rogamos que se comporten como animales


miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Podemos vivir sin capitalismo?

Algunos piensan que es posible a corto plazo simplemente cambiando algunos de nuestros hábitos de consumo o de trabajo. Otros creen que se puede acabar con el capitalismo por medio de la política, creando partidos políticos y ganando elecciones...

Sin embargo, en mi humilde opinión, es muy difícil a corto o medio plazo vivir sin capitalismo. En primer lugar porque el capitalismo está dentro de nosotros. Todos los que queremos acabar con el capitalismo compartimos, en mayor o menor medida, sus presupuestos ideológicos y éticos (progreso, crecimiento, competitividad, éxito, beneficio, seguridad, individualismo...). En segundo lugar porque el capitalismo lo empapa todo de tal manera que ni siquiera alcanzando el poder político es posible acabar con él. Se puede modificar su aspecto, se le puede lavar la cara, hacerlo más amable, o convertirlo en capitalismo de estado, pero no se puede acabar con él.

He dicho que me parece muy difícil... pero no que sea imposible. Creo que sí podemos vivir sin capitalismo, pero el primer paso a dar es cambiar nosotros mismos radicalmente, revisando profundamente no sólo nuestra forma de vivir, de consumir y de trabajar, sino, sobre todo, nuestras más profundas aspiraciones, nuestros deseos, nuestras actitudes ante la vida y ante los demás. Tenemos que aprender a vivir en pequeñas comunidades en las que cada uno de nosotros deberá tener un papel importante de cara a los demás, fomentando las actitudes de servicio y de ayuda mutua.

Ya que otros lo expresan mejor que yo, me permito transcribir algunos párrafos de un interesantísimo artículo publicado en el blog agnosis :

La guerra de despojamiento que dirige la modernidad contra una herencia social y cultural de miles de años se libra en todos los frentes. En el material sin duda expoliando, desde legalidades impuestas, los recursos a todos los pueblos y obligándoles a sobrevivir bajo un nuevo orden material y social, capitalista y colonizador, con horarios y modos de vida antinaturales de los que es imposible 'liberarse'. Pero también se libra la batalla en el frente mental imponiendo a través de una severísima y monolítica propaganda las ideas y los gustos más convenientes para que los individuos se conformen y se plieguen a la realidad del nuevo orden y la sientan, si no como absolutamente buena y deseable, al menos como algo inevitable -aquí, dicho sea de paso, juega un papel central la naturalización de nociones como historia y progreso-.

Por todo ello, como ya hemos propuesto en otras ocasiones, la lucha contra el paradigma moderno y liberal debe ser en primer lugar establecida en el plano de las ideas, toda alternativa real al orden impuesto por la modernidad debe comenzar a construirse no desde la acción sino desde el ámbito del pensamiento. Ámbito cuyo estado es hoy por hoy verdaderamente desolador, pues hasta los mismos que pretenden oponerse a muchas de las realidades particulares y especificas con que nos horroriza el capitalismo, comparten sus presupuestos ideológicos y morales más profundos -competitividad, progresismo, individualismo, etc...-, es decir forman parte de su mismo paradigma moderno.

Debe tratarse entonces de estructurar un discurso verdaderamente alternativo, lo que se puede describir gráficamente como transversal u ortogonal al discurso y a la retórica actualmente normativos. Buscar tales alternativas pasa en primer lugar por resistir la ocupación y colonización del alma del hombre que la modernidad pretende, último bastión de su libertad, y para ello es imprescindible rescatar el lenguaje y la imaginación de donde ahora están, recuperar el valor de las palabras, reivindicando su valor de verdad y su papel como llaves privilegiadas con las que construir el mundo.

Esta necesidad de variar en lo posible el campo de batalla desde el que combatir la modernidad obedece además a razones que podríamos denominar estratégicas. En primer lugar la reapropiación, por parte de los colectivos o comunidades que pretendan construir un nuevo orden, de los recursos comunes expropiados y concentrados por parte de las fuerzas capitalistas durante los últimos casi tres siglos revirtiendo el proceso de concentración de capital, es inviable al menos a corto plazo. En segundo lugar porque, aunque tal reapropiación de los recursos tuviera lugar no llevaría a ninguna realidad diferente si se siguieran manteniendo -y compartiendo- los mismos principios ideológicos -una vez más usamos la palabra en su sentido profundo- que son los ordenadores de toda la sociedad y que dieron lugar a la anormalidad moderna, pues con iguales materias primas resultaría sin duda imposible construir un edificio  diferente en sus fundamentos.

Sobre héroes y tumbas

Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, Editorial Sudamericana, 1974

Una novela retomada después de casi cuarenta años... La fecha escrita por mí en la primera página del libro me recuerda que leí esta novela por primera vez allá por el año 1976... No recuerdo nada. Quizá dejara en mí impresiones y sensaciones que me sirvieran para posteriores reflexiones, pero queda sumergida en un vacío absoluto...

Novela densa, plagada de reflexiones de todo tipo sobre el mundo, sobre la vida, sobre los seres humanos, en las que predominan el pesimismo, la amargura, el desamor y la desesperanza... la desesperanza que acompaña inevitablemente a la lucidez. Lucidez y delirio para sumergirse en la exploración de "ese oscuro laberinto que conduce al secreto central de nuestra vida". La angustia existencial y el fatalismo son protagonistas principales en una novela en la que se entrelazan varias historias, un delirante informe sobre ciegos y retazos de la historia de las guerras argentinas del siglo XIX.


"Porque felizmente (pensaba) el hombre no está sólo hecho de desesperación sino de fe y de esperanza; no sólo de muerte sino también de anhelo de vida; tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos, y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón, ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que ese mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y conduce al escepticismo, al cinismo y finalmente a la aniquilación Pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra vez en medio de las calamidades." (II, XVII)


"Sobre héroes y tumbas":  Intervención fotográfica, sonora y sensorial




martes, 19 de agosto de 2014

Notas sobre la supresión de los partidos políticos

Simone Weil, Notas sobre la supresión general de los partidos políticos 

 Simone Weil participó en la guerra de España en la columna Durruti

Este texto fue publicado formando parte de los Ècrits de Londres et demières lettres (Escritos de Londres y otras cartas), Èditions Gallimard, 1957. Fué redactado por Simone Weil entre diciembre de 1942 y abril de 1943. 

I
La palabra partido tiene aquí el significado que tiene en el continente europeo. La misma palabra en los países anglosajones designa una realidad completamente diferente. Tiene su raíz en la tradición inglesa y no es transplantable. Un siglo y medio de experiencia lo demuestra suficientemente. En los partidos anglosajones hay un elemento de juego, de deporte, que solo puede existir en una institución de origen aristocrático; todo es serio en una institución que es, en su origen, plebeya.
La idea de partido no entraba en la concepción política francesa de 1789, a no ser como un mal que había que evitar. Pero existió el club de los jacobinos. Al principio sólo era un lugar de libre discusión. Lo que lo transformó no fue ninguna especie de mecanismo fatal. Fue únicamente la presión de la guerra y de la guillotina lo que lo convirtió en un partido totalitario.
Las luchas de las facciones bajo el Terror estuvieron gobernadas por la idea tan bien formulada por Tomski: «Un partido en el poder y todos los demás en prisión». Así pues, en el continente europeo el totalitarismo es el pecado original de los partidos.
La herencia del Terror, por un lado, y la influencia del ejemplo inglés, por otro, instalaron a los partidos políticos en la vida pública europea. El hecho de que existan no es motivo suficiente para conservarlos. Solo el bien es un motivo legítimo de conservación. El mal de los partidos políticos salta a la vista. El problema que hay que examinar es si hay en ellos un bien mayor que el mal, que haga que su existencia sea deseable.
Pero sería más adecuado preguntarse: ¿Hay en ellos una parcela, aunque sea infinitesimal, de bien? ¿No son acaso mal en estado puro o casi?
Si son algo malo, está claro que de hecho y en la práctica solo podrán producir el mal. Es un artículo de fe. «Un buen árbol jamás dará malos frutos, ni un árbol podrido buenos frutos». 

lunes, 18 de agosto de 2014

Catalunya: Manifest pel NO-SI

Manifest pel No-Sí

la revolució, sense Estat-nació, és la solució!

Ante el anuncio del posible referendum a celebrar en Cataluña relacionado con la creación de un Estado Catalán independiente, este pastor se adhiere al Manifiesto por el NO-SI, con el que está totalmente de acuerdo.

Manifiesto por el No-Sí
¡la revolución, sin Estado-nación, es la solución!

 El Par­la­ment de Ca­ta­luña apro­bará próxi­ma­men­te una pre­gun­ta y una fe­cha para rea­li­zar un re­feréndum so­bre la "in­de­pen­den­cia" de Ca­ta­luña. La pre­gun­ta, acor­da­da por di­ver­sos par­ti­dos par­la­men­ta­rios, será do­ble: "¿Quie­re que Ca­ta­luña sea un Es­ta­do? En caso afir­ma­ti­vo, ¿quie­re que sea in­de­pen­dien­te?" (1). En este Ma­ni­fies­to, en pri­mer lu­gar, ex­pon­dre­mos nues­tro po­si­cio­na­mien­to res­pec­to a esta cues­tión, ex­pli­can­do los mo­ti­vos por los cua­les res­pon­deríamos con un No-Sí a las res­pec­ti­vas pre­gun­tas, es de­cir, daríamos una res­pues­ta que ha sido im­pe­di­da en la for­mu­la­ción pro­mul­ga­da. En se­gun­do lu­gar, ha­re­mos al­gu­nas con­si­de­ra­cio­nes ge­ne­ra­les so­bre el he­cho na­cio­nal y el na­cio­na­lis­mo. Para ter­mi­nar, re­fle­xio­na­re­mos so­bre las po­ten­cia­li­da­des del con­flic­to na­cio­na­lis­ta en nues­tras tie­rras y so­bre el pa­pel que está ju­gan­do la iz­quier­da in­de­pen­den­tis­ta por un lado, y el pa­pel que po­de­mos ju­gar los re­vo­lu­cio­na­rios in­te­gra­les por el otro, en todo este asun­to.

sábado, 16 de agosto de 2014

Canción fúnebre para un mundo desaparecido

Ralph Albert Blakelock, Moonlight (Brooklyn Museum)


Luego llegué a Luz de luna, el objetivo de mi extraño y complicado viaje, y en ese primer momento no pude evitar sentirme decepcionado. No sabia qué era lo que esperaba —algo grandioso, quizá, una chillona exhibición de superficial brillantez— pero ciertamente no el sombrío cuadrito que tenía ante mí. Medía sólo sesenta y siete por ochenta centímetros y a primera vista parecía casi carente de color: marrón oscuro, verde oscuro, un mínimo toque de rojo en una esquina. No había duda de que estaba bien ejecutado, pero no contenía nada de la intensa espectacularidad que yo había supuesto atraería a Effing. Tal vez mi decepción no era tanto debida al cuadro como a mí mismo por haber interpretado mal a Effing. Se trataba de una obra profundamente contemplativa, un paisaje de introspección y calma, y me sentía confuso al pensar que aquel cuadro hubiera podido decirle algo al loco de mi jefe.

Traté de apartar a Effing de mi mente, luego retrocedí como medio metro y empecé a mirar el cuadro con mis propios ojos. Una luna llena perfectamente redonda ocupaba el centro del lienzo —el centro matemático exacto, me pareció— y este pálido disco blanco iluminaba todo lo que había por encima y por debajo de él: el cielo, un lago, un árbol grande con ramas como arañas y las montañas bajas del horizonte. En primer término habla dos pequeñas zonas de tierra, separadas por un riachuelo que corría entre las dos. En la margen izquierda se veía una tienda india y una hoguera; parecía haber varias figuras sentadas alrededor del fuego, pero era difícil distinguirlas, eran sólo mínimas sugerencias de formas humanas, unas cinco o seis, enrojecidas por el reflejo de las ascuas de la hoguera; a la derecha del árbol grande, separada de las otras, se veía una solitaria figura a caballo que miraba por encima de la corriente, completamente inmóvil, como perdida en sus pensamientos. El árbol que tenía detrás era unas quince o veinte veces más alto que él y el contraste le hacia parecer enano, insignificante. Él y su caballo no eran más que siluetas, perfiles negros sin profundidad ni individualidad. En la otra margen las cosas eran aún más tenebrosas, casi totalmente sumidas en las sombras. Había unos cuantos árboles pequeños con las mismas ramas como arañas del árbol grande y luego, en la parte inferior, una diminuta mancha de claridad que me pareció podría ser otra figura (tumbada de espaldas, tal vez dormida, tal vez muerta, tal vez contemplando la noche) o tal vez los restos de otra hoguera, no pude llegar a una conclusión. Me entregué de tal modo al estudio de estos oscuros detalles de la parte inferior del cuadro que cuando finalmente levanté la vista para examinar otra vez el cielo, me sorprendió ver lo luminoso que era todo en la mitad superior. Incluso teniendo en cuenta la luna llena, el cielo parecía demasiado visible. La pintura brillaba a través de las agrietadas capas de barniz que cubrían la superficie con una intensidad antinatural, y cuanto más me adentraba hacia el horizonte, más luminoso se volvía ese resplandor, como si allí fuera de día y las montañas estuvieran iluminadas por el sol. Una vez que noté esto, empecé a ver otras cosas raras en el cuadro. El cielo, por ejemplo, tenía una tonalidad fundamentalmente verdosa. Salpicado por los bordes amarillos de las nubes, se arremolinaba en torno al árbol grande en un denso torbellino de pinceladas, adquiriendo forma de espiral, un vórtice de materia celestial, en el espacio profundo. ¿Cómo podía ser verde el cielo?, me pregunté. Era del mismo color del lago, y eso no era posible. Excepto en la negrura de la más negra de las noches, el cielo y la tierra son siempre diferentes. Blakelock era claramente un pintor demasiado diestro para no saber eso. Pero si no había intentado representar un paisaje real, ¿qué era lo que se había propuesto? Hice todo lo que pude por imaginármelo, pero el verde del cielo me lo impedía. Un cielo del mismo color que la tierra, una noche que parecía el día y todas las formas humanas empequeñecidas por la grandeza del paisaje, sombras ilegibles, simples ideogramas de vida. No quería hacer juicios simbólicos atrevidos, pero, basándome en la evidencia del cuadro, no parecía tener alternativa. A pesar de su pequeñez en relación con el entorno, los indios no revelaban ningún temor ni ansiedad. Estaban cómodamente sentados, en paz consigo mismos y con el mundo, y cuanto más pensaba en ello, más me parecía que esa serenidad dominaba el cuadro. Me pregunté si Blakelock no habría pintado el cielo verde para poner de relieve esa armonía, para mostrar la conexión entre el cielo y la tierra. Si los hombres pueden vivir cómodamente en su entorno, parecía decir, si pueden aprender a sentirse parte de las cosas que les rodean, entonces quizá la vida en la tierra estará imbuida de un sentimiento de santidad. Naturalmente, era sólo una suposición, pero se me ocurrió que Blakelock habla pintado un idilio norteamericano, el mundo que los indios habían habitado hasta que apareció el hombre blanco para destruirlo. La placa que había en la pared decía que el cuadro había sido pintado en 1885. Si la memoria no me fallaba, eso era justo a la mitad del periodo entre el Último Baluarte de Custer y la masacre de Wounded Knee; en otras palabras, al final, cuando ya era demasiado tarde para conservar la esperanza de que ninguna de estas cosas sobrevivieran. Tal vez, pensé, este cuadro quería representar todo lo que habíamos perdido. No era un paisaje, era un monumento, una canción fúnebre para un mundo desaparecido.

Paul Auster, El Palacio de la Luna, p. 148

Blakelock y Auster: de pinturas y libros

viernes, 15 de agosto de 2014

El Palacio de la Luna

Paul Auster, El Palacio de la Luna, Traducción de Maribel De Juan, Anagrama, 2009

"Fue el verano en que el hombre pisó por primera vez la luna. Yo era muy joven entonces, pero no creía que hubiera futuro. Quería vivir peligrosamente, ir lo más lejos posible y luego ver qué me sucedía cuando llegara allí. Tal y como salieron las cosas, casi no lo consigo. Poco a poco, vi cómo mi dinero iba menguando hasta quedar reducido a cero; perdí el apartamento; acabé viviendo en las calles. De no haber sido por una chica que se llamaba Kitty Wu, probablemente me habría muerto de hambre. La había conocido por casualidad muy poco antes, pero con el tiempo llegué a considerar esa casualidad una forma de predisposición, un modo de salvarme por medio de la mente de otros. Esa fue la primera parte. A partir de entonces me ocurrieron cosas extrañas. Acepté el trabajo que me ofreció el viejo de la silla de ruedas. Descubrí quién era mi padre. Crucé a pie el desierto desde Utah a California. Eso fue hace mucho tiempo, claro, pero recuerdo bien aquellos tiempos, los recuerdo como el principio de mi vida."

Así empieza... lo que poco a poco se convierte en la aventura de descubrir que nada es lo que parece, que todo puede ser diferente y que nunca se ha de dar nada por sentado. Historias que se entrecruzan en la urdimbre de las casualidades y del azar. Historias protagonizadas por personas que huyen y buscan constantemente. Aventuras lunáticas protagonizadas por quienes siempre están en la luna, porque su origen y su destino son lo mismo: la luna.

Reseña en puntodelectura

libro completo en pdf

jueves, 14 de agosto de 2014

Ébola: la muerte de los pobres es un buen negocio

"Que se mueran los feos..." era una canción de moda durante un verano de hace ya bastantes años. El capitalismo global lo que pone en práctica es "¡que se mueran los pobres!". Es una buena forma de hacer negocios y además eliminamos el hambre en el mundo. Todos los que se mueren de ébola no morirán de hambre. Las compañías farmacéuticas se enriquecen sólo con anunciar que trabajan en una vacuna contra el ébola. Así funciona el capitalismo en su última fase, la financiera. No hace falta producir nada, es suficiente con anunciarlo para empezar a ganar dinero por medio de la especulación financiera. En este caso la especulación tiene como base la muerte de los pobres.

"Todo parece indicar que la historia se repite, y que la alarma que genera la CNN sobre el Ébola, es impulsada por grandes empresas farmacéuticas que dicen tener la cura y sólo con ese anuncio  ya han logrado incrementar sus acciones en la bolsa.

La realidad es que estas grandes farmacéuticas junto con el Fort Detrick son responsables, como la historia lo demuestra, de inocular y propagar diversos tipos de enfermedades por el mundo para así maximizar sus ganancias a costilla de la vida de los demás, casi siempre los africanos, a quienes aún utilizan para sus experimentos. La historia ya ha demostrado que detrás de cada brote de este tipo de enfermedades está el cartel de las farmacéuticas, una de las industrias más poderosas, influyentes y perversas del mundo."


Káren Méndez, "¿Que hay detrás del virus del ébola?


Gaza: crímenes contra la humanidad

Maisam Abumorr es una joven gazatí, licenciada en Literatura Inglesa y estudiante de Ciencias Políticas en la Universidad Islámica de Gaza. Como bloguera y activista de derechos humanos, aspira a impulsar un mayor entendimiento sobre la causa palestina y la verdadera dimensión de la ocupación israelí. Desde la bombardeada Franja de Gaza relata a GARA, aprovechando las únicas dos horas de suministro eléctrico que tienen al día, los efectos de la ofensiva israelí, así como sus sueños y aspiraciones.

«¿Desde cuándo un ocupante con 200 cabezas nucleares necesita defenderse?»
Ainara LERTXUNDI (Gara, 11 de agosto de 2014)







¿Cómo describiría la actual situación humanitaria?

Intentaré hacerlo con palabras, aunque no sé si éstas me alcancen. Como mínimo, podría decir que representa un fracaso a nivel humanitario. Estamos ante un flagrante crimen contra la humanidad, a no ser que los gazatíes no seamos considerados seres humanos. Todas las infraestructuras de Gaza -plantas de energía, los sistemas para el suministro del agua, hospitales, universidades, mezquitas, granjas de animales y cualquier otro servicio vital- son objetivo de las fuerzas militares israelíes. El 90% de las casas en Gaza carecen de suministro energético o de agua y más de la mitad no disponen de gas para cocinar. Familias enteras han sido asesinadas en los bombardeos. Más de 431 niños han muerto y ni las ambulancias ni los médicos han sido una excepción. Israel está llevando Gaza a una de las peores crisis humanitarias de la historia moderna por el mero hecho de que los palestinos de Gaza se niegan a ser castigados por haber elegido democráticamente a un partido que no gusta ni a Israel ni a EEUU. Esto contradice todos los principios democráticos y viola las convenciones en materia de derechos humanos.

Más de 431 menores han muerto hasta el momento a consecuencia de la ofensiva israelí. Casi todos los niños están en «estado de shock». ¿Pensó en algún momento que el coste humano iba ser tan elevado?

De Israel se puede esperar cualquier cosa. Sin embargo, ninguno de nosotros esperaba la falsedad de la clase política internacional, que está permitiendo que esto ocurra. Estados Unidos y Egipto son literalmente cómplices de este genocidio en tanto en cuanto Washington continúa siendo una plataforma para la propaganda israelí, lo que permite al ocupante llevar a cabo atrocidades a gran escala contra una población a la que se le ha hurtado su patria y está bloqueada desde las elecciones de 2006 y, en definitiva, exhausta por el aislamiento y la sistemática inanición a la que estamos siendo sometidos, mientras se presenta el bombardeo de civiles como un acto de legítima defensa. ¿Desde cuándo un ocupante que posee más de 200 cabezas nucleares y armas de destrucción masiva prohibidas por la legislación internacional tiene derecho a la defensa propia? ¿Defenderse contra quiénes? ¿Contra los niños de Gaza?

¿Por qué la comunidad internacional ha amparado esta masacre? ¿Puede la diplomacia evitar otra operación militar?

Para los palestinos no es una novedad que la comunidad internacional escoja el silencio frente a la muerte de palestinos en Gaza. La política internacional está controlada por la Administración estadounidense, que, a su vez, está supeditada a los grupos de presión sionistas. Es necesario hacer un análisis objetivo de la situación actual y que una comisión de investigación neutral viaje a la Franja y evalúe por sí misma los crímenes de guerra cometidos durante la ofensiva con el fin de llevar a Israel a los tribunales. Eso es lo único que podrá parar éste y futuros genocidios.

El Gabinete de Benjamin Netanyahu ha acusado a Hamas de esconder cohetes en el interior de las viviendas y de las escuelas de la ONU, también bombardeadas, y de utilizar a los civiles como escudos humanos.

Es lo más ridículo que jamás he escuchado. Nadie ha presentado evidencia alguna de que hubiera cohetes en las viviendas o en las escuelas de la UNRWA. Y aunque eso fuera cierto, que no lo es, las leyes internacionales prohíben atacar localizaciones en las que haya civiles incluso si éstas son utilizadas para operaciones militares. El primer cohete que se lanzó desde la Franja de Gaza fue en 2001, pero para ese entonces Israel ya había cometido masacres, obligado a desplazarse a la población gazatí y destruido deliberadamente sus infraestructuras. Hamas no se formó hasta 1987, pero los crímenes de Israel son anteriores incluso al establecimiento de su Estado en 1948. ¿Por qué Israel está construyendo colonias de forma ilegal y destrozando Cisjordania con controles y detenciones masivas? ¡Ellos no lanzan cohetes!

¿Cómo vive los bombardeos?

Con una extraña mezcla de miedo, vulnerabilidad, impotencia y rabia. Aquellas personas que no son conscientes de las condiciones de Gaza, me preguntan con frecuencia por qué no corremos a los refugios como lo hacen los israelíes. Desconocen que Gaza apenas tiene capacidad para construir viviendas suficientes para responder a sus necesidades demográficas y que los refugios no pueden evitar que un misil F16 haga tu cuerpo trizas, mientras los cohetes artesanales difícilmente pueden agujerear una ventana de madera. Además, no tenemos sirenas ni aplicaciones para móviles que nos prevengan. Literalmente, solo disponemos de escasos segundos antes de que una bomba haga saltar por los aires toda tu existencia. Esos escasos segundos casi ni alcanzan para rezar por última vez.

La zona de Beit Hanoun ha quedado completamente destrozada, así como otras áreas de la Franja. Se necesitarán años para la reconstrucción de las viviendas e infraestructuras.

Esto nos conduce a otra crisis. Cerca de 200.000 personas están viviendo en las calles o en escuelas, que pronto deberán ser habilitadas para el nuevo curso escolar. Y en un par de meses, comenzará el invierno. Debido al bloqueo, los sumamente escasos materiales de construcción eran introducidos a través de los túneles de contrabando, que fueron completamente destruidos por el nuevo Gobierno egipcio. Por consiguiente, además del grave déficit de vivienda ya existente antes de la guerra, tenemos que reconstruir más de 30.000 viviendas en un tiempo limitado y con muy escasos recursos.

¿Qué impacto ha tenido en su vida el bloqueo israelí?

Gaza tiene la tasa más alta de alfabetismo del mundo árabe e islámico, ya que supera el 99,1% del total de su población. El 70% de los gazatíes tiene por lo menos una licenciatura. Esto significa que los gazatíes aspiramos a una vida más próspera y a construir nuestra civilización. Soy tan solo una de los miles de jóvenes graduados que no tienen perspectivas de trabajo ni en Gaza ni que tampoco pueden salir al exterior en busca de una mejor vida. Es realmente difícil ser consciente de tu potencial para poder desarrollar una carrera profesional exitosa, y que la dura realidad te obligue a renunciar a ello. ¡Estoy perdiendo a mis seres queridos por extraer agua potable y gas para cocinar! ¿Qué haría una persona normal si tuviera que beber agua del mar mezclada con aguas residuales?

¿Qué sintió cuando hace dos años viajó a Gran Bretaña en la primera vez que salía de Gaza?

Viajar sola es una experiencia liberadora y excitante para cualquiera, pero especialmente para los gazatíes. Mi mayor sueño en mi infancia y adolescencia era tener electricidad más de seis horas al día, tener mi propio cuarto, poder cocinar mi comida favorita siempre que quisiera y no solo cuando hubiera gas -cosa que raramente había-, poder comprar fruta con mayor frecuencia que una vez cada dos meses, tener otro par de zapatos para poder elegir y no tener que esperar a que los únicos que tenía estuvieran completamente rotos. Lo más extraño es que me sentía culpable por ser tan egoísta y ambiciosa. Me chocó que la gente considerase todo eso como algo esencial y no como un mero sueño, como era mi caso. Podían comprar fruta, la luz nunca se iba, tenían más de una clase de tomates en las tiendas... No vi ni una cola para comprar el pan o carburante.

También viajó a EEUU. ¿Con qué tipo de audiencia se encontró?

Entre los asistentes había jóvenes israelíes con los que mantuve largas discusiones. No podían ocultar su sorpresa por tener como interlocutor a una joven gazatí con educación y «normal». Con frecuencia escuché decirles el rol tan importante que juegan los medios a la hora de deshumanizar a la otra parte, lo que conlleva que los israelíes sean tan hostiles hacia los palestinos. Esto también sirve para los estadounidenses que, a menudo, me preguntaban si conozco lo que es una pizza, cómo puedo hablar inglés con tanta fluidez, si duermo en una cama o sobre el suelo, si compro la ropa en Gaza...

Puedes imaginarte con facilidad el grado de estereotipos que hay sobre Gaza y los palestinos en general. Eso contribuye a fomentar las políticas contra Gaza. Pensaban que Gaza es un mero santuario de muerte y miseria y que, por tanto, no tenemos ningún inconveniente en no tener servicios básicos. Después de muchos encuentros con académicos, estudiantes, políticos y miembros del Congreso, empezaron a percatarse de que los gazatíes también somos seres humanos que sienten la vida como ellos. La gente debe darse cuenta de que Gaza es como cualquier otra parte del mundo. Los gazatíes tenemos sueños, ambiciones, obsesiones, vicios, virtudes y expectativas como cualquier otra persona.

Tenemos gente con talento, levantamientos, compartimos el mismo amor por la vida. No es culpa nuestra que la muerte se haya convertido en nuestro día a día. Tenemos historias de amor y aspiramos a lograr la paz. Pero no a un tipo de paz que permita a Israel controlar nuestras vidas y construir colonias en mi tierra. Queremos un tipo de paz que nos haga recuperar nuestra libertad y dignidad. No es mucho pedir como ser humano.

lunes, 11 de agosto de 2014

Ucrania: fascismos de varios colores

¿Quiénes se enfrentan en Ucrania? Es difícil decirlo. Estados Unidos y Europa tienen grandes intereses que pasan por el dominio de Ucrania y que se contraponen a los grandes intereses que tiene Rusia. El neoliberalismo occidental se enfrenta a los plutócratas rusos. Unos y otros manejan intereses, fanatismos, ideologías, nacionalismos de todos los tipos y colores para lograr su dominio.

"La bulla pendenciera de nostálgicos escuadristas compartiendo los intereses del Tío Sam y la Troika, y los ultras del eurescepticismo militante hermanados con los plutócratas herederos del comunismo internacionalista. ¿Nos hemos perdido algo?" (Rafael Cid)

Rafael Cid lo explica en su artículo Ucrania, el "fascismo rojo" y la Cuarta Teoría Política

domingo, 10 de agosto de 2014

Israel. Hay que hacer algo urgentemente

"Tras 47 años de ocupación, tras los encarcelamientos, las muertes, la confiscación de tierras y la opresión cotidiana, el primer ministro Netanyahu habla del “inmenso abismo moral” que nos separa de los palestinos y las masas siguen creyéndole. El sentimiento de superioridad moral se ha convertido en una patología nacional, que ciega a los israelíes e impide el fin de la ocupación: no hace falta ninguna audaz iniciativa política cuando se está tan convencido de tener razón y ser la víctima." (Nir Baram, "La hora de actuar", El País 9 de agosto de 2014)

La ideología oficial de Israel es el victimismo que les hace mejores que los demás, sobre todo mucho mejores que los palestinos. Israel es la víctima... porque es un Estado judío, el mayor ghetto judío de la historia, y los judíos son siempre las víctimas por definición...

Esta ideología perversa es amparada, amplificada y festejada por los grandes más grandes. Los Estados "libres, democráticos, cultos, modernos, occidentales", encabezados por su líder universal, el premio Nobel de la Paz que bombardea, mata, asesina y apoya a genocidas...


sábado, 9 de agosto de 2014

El pianista

Manuel Vázquez Montalbán, El pianista, Barcelona, 2009

"Recreación de la Barcelona de la postguerra, derrotada por partida doble, triple o cuádruple (es cuento largo). Una novela sobre el papel del travestismo político necesario para sobrevivir y flotar en todas las aguas, como los buenos corchos."

Reseña de Antonio J. Quesada

Existe una versión cinematográfica dirigida por Mario Gas (reseña en rvab)

Este libro lo encontré en un banco de El Arenal, en Bilbao. Una vez leído lo dejaré por ahí... en algún sitio en el que lo pueda encontrar alguien, porque si lo dejo en el monte se lo comerán las cabras.

Se pueden seguir sus pasos en www.bookcrossing-spain.org (BCID: 795-7989798)


El premio Nobel de la Paz vuelve a bombardear Irak

viernes, 8 de agosto de 2014

La orgía de Praga

Philip Roth, La orgía de Praga, Traducción de Ramón Buenaventura, DeBolsillo, 2007

Un relato de Philip Roth que, a alguien que ha leido ya bastantes novelas de este autor, sorprende por la forma en la que está escrito. Son notas tomadas por Nathan Zuckerman en su diario sobre un supuesto viaje a Praga realizado en 1976.  Zuckerman y, por tanto Roth, escandaliza con sus obsesiones de siempre sobre los judíos y las relacionadas con el sexo, con la bondad, con la moral... Praga en 1976 es para Philip Roth un lugar "donde nadie se anda con juegos en lo tocante a la pureza y la bondad".

Es un relato que, como todos los demás de Philip Roth, está como él mismo confiesa "veteado con los temas de tu vida, el siempre recurrente relato que es al mismo tiempo invención tuya e invención de ti".

jueves, 7 de agosto de 2014

pensamientos degenerados

fotografía encontrada en internet
no recuerdo dónde... lo siento

Mientras cabreo, o sea pastoreo cabras, pienso… y de ahí, de esa actividad reflexiva, crítica y cavilativa surgen mis pensamientos cabreados. Últimamente mis pensamientos se dirigen hacia un tema que me asalta frecuentemente… algo a lo que hoy todos llaman “género” y que sin ningún género de dudas forma parte de una forma de ver el mundo, más concretamente de la forma de ver el mundo más extendida y que mejor sirve a los intereses que mueven el mundo hoy en día, los intereses egoístas de las personas, el dinero, los mercados… y mis pensamientos cabreados se convierten durante algún tiempo en pensamientos degenerados.

¿Degenerados? Pues sí, porque son pensamientos en los inevitablemente siempre termino desmontando, deshaciendo y, dicho de forma más pedante, deconstruyendo, no sólo la palabra “género” sino todo lo que significa, simboliza y condiciona la forma de pensar y de ver el mundo.

Mis pensamientos degenerados, al igual que todos mis pensamientos, forman parte de lo que llamo mis “pensamientos cabreados”, no porque esté enfadado, que a veces también, sino porque llenan mi cabeza -o la parte de mi cuerpo con la que pienso, porque no estoy muy seguro de cuál es, ni siquiera si es siempre la misma- durante las horas y horas que paso pastoreando, o sea cabreando.

Según nos explica Corominas en su diccionario etimológico -cuatro grandes volúmenes de color verde y con olor a humedad de biblioteca vieja, a los que acudo frecuentemente en busca de aclaraciones que me ayuden a entender el auténtico significado de las palabras que utilizamos habitualmente con tanta despreocupación- la palabra “género” procede del latín “genus -eris” que significa “linaje”. Linaje es un sistema amplio de parentesco que reúne a todas las personas, durante varias “gene”raciones, que proceden de un origen común, es decir, que han sido “gene”rados o engendrados a partir de una única pareja reproductora. A partir de aquí, la palabra castellana “género” fue utilizada en las taxonomías biológicas y, con mayor amplitud, para designar a cualquier conjunto de individuos que reunieran características comunes, aunque no fueran ya relativas al origen común. Así, según el diccionario de la RAE, la primera acepción de la palabra “género” es: “conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes”. En teoría gramatical se decidió utilizar esta palabra (“género”) para definir la “clase a la que pertenece un nombre sustantivo o un pronombre por el hecho de concertar con él una forma y, generalmente solo una, de la flexión del adjetivo y del pronombre”, y que “en las lenguas indoeuropeas estas formas son tres en determinados adjetivos y pronombres: masculina, femenina y neutra”. De esta manera, en castellano por ejemplo, unA mesA es un objeto “femenino” y un árbol, en cambio, es masculino. En otras lenguas esto puede cambiar porque no hay ningún criterio definido para asignar género a las cosas. Los criterios para asignar género a las personas y a los animales sexuados fueron bastante sencillos: macho=masculino, hembra=femenino. Como consecuencia de esta simplista asignación de géneros, se procedió también a asignar “género” a lo que en cada cultura se considera propio de cada uno de los “géneros” de personas.

En relación con las personas, alguien decidió en algún momento -los estudiosos del tema, como por ejemplo Beatriz Preciado, pueden decirnos exactamente quiénes fueron y en qué momento- que habría dos géneros: masculino y femenino y que se asignarían de una forma que parecía en principio muy simple: masculino para los machos y femenino para las hembras.

Macho y hembra son categorías biológicas. Masculino y femenino en cambio son categorías políticas o culturales o, como defiende Beatriz Preciado, “ficciones políticas”. Las categorías biológicas macho y hembra parecen bastante claras, aunque tampoco lo son tanto, pues existe un porcentaje bastante importante de niños que nacen con un sexo que no se ajusta exactamente a ninguna de ambas categorías. Esto es algo que ocurre también en otras especies animales.

Mientras que las categorías biológicas “macho” y “hembra” hacen referencia exclusivamente a un sólo aspecto de los seres humanos, el sexual-reproductivo, las categorías “masculino” y “femenino” se refieren a muchas otras cosas, muchas de ellas estudiadas “científicamente”. Por medio de la idea de masculinidad y feminidad se asignan capacidades, instintos, tendencias, apetencias, maneras de pensar, etc… a cada una de estas categorías. Se llega hasta extremos insospechados, definiendo lo que son trabajos femeninos o masculinos, formas de pensar masculinas y femeninas y hasta valores morales y éticos masculinos y femeninos.

La masculinidad se identifica con fuerza y por tanto con violencia, con agresividad, con un deseo sexual incontrolable… pero también con capacidad de comprensión racional y lógica que condiciona unas orientaciones profesionales dirigidas hacia la ciencia, la ingeniería, o la organización de empresas.

La feminidad en cambio se identifica con debilidad (“el sexo débil” se decía hasta no hace mucho tiempo) y por tanto con sumisión y obediencia, carencia de deseo sexual… y también con una capacidad de comprensión más intuitiva que les orienta hacia la maternidad y los cuidados, por lo que sus preferencias profesionales suelen encontrarse en el campo de la salud, la educación o de la limpieza.

Estas son las ficciones, y en estas ficciones llevamos viviendo desde hace muchos siglos. En algunos momentos son más elaboradas y en otros menos. Ha habido épocas en las que estaban más reguladas en un sentido y otras en las que se regulan en otro. Hace algo más de cien años existían leyes que prohibían a las mujeres ejercer determinadas profesiones o que les incapacitaban para determinados contratos. Ahora existen leyes que protegen a las mujeres de forma especial como si fueran seres inferiores a los que hay que proteger, o establecen una discriminación positiva para que puedan acceder a determinados cargos aún estando menos capacitadas que algunos hombres.

Por otra parte, estas ficciones de “masculino” y “femenino” se encuentran con muchos problemas cuando se trata de encajar en ellas a determinadas personas que no se consideran “masculinos” a pesar de ser “machos”, o que no se consideran “femeninas” a pesar de ser “hembras”, o que ni siquiera son “machos” o “hembras”, o que siéndolo y reconociéndose como “machos” o “hembras” no quieren identificarse ni como “masculinos” ni como “femeninas”…

Todo esto sin hablar de los comportamientos sexuales… porque en este terreno las combinaciones pueden ser tantas que no hay forma de encajarlas en ninguna categoría. Sin embargo, esto también se pretende hacer, como siempre, simplificando al máximo. Porque ahora las nuevas ficciones políticas son las de “homosexualidad” y “heterosexualidad”. O eres heterosexual o eres homosexual, independientemente del género al que estés adscrito y del sexo biológico-reproductivo que te corresponda. En función de… no se sabe muy bien de qué. Me imagino que con el tiempo y con la decadencia de las relaciones en pareja es probable que se inventen otras ficciones como “parejasexual”, “triosexual”, “monosexual”, “multisexual”… en función de que los comprotamientos sexuales del individuo se realicen sólo, en pareja, en trío o con mucha gente al mismo tiempo. Sin embargo, dado que las ficciones políticas suelen ser preferentemente binarias, es posible que todos tengan que encajar en alguna de estas dos categorías: “parejasexual” o “multisexual”, ya que al parecer monosexuales lo somos todos y todas en determinados momentos de nuestras vidas.

El “género”, considerado pues como una ficción política, y en el que sólo caben dos opciones: “masculino” o “femenino”, es, sin ningún género de duda, un arma muy eficaz de dominación y de control. El “género” expresa una relación de poder en la que quien domina representa los valores masculinos y quien es dominado, los femeninos. No son los machos los que dominan a las hembras, sino las ideas y los valores considerados como masculinos, y por tanto de machos, quienes dominan a las ideas y los valores considerados como femeninos, y por tanto de hembras. Para ello la masculinidad adopta algunas de las características físicas y biológicas de los machos y la feminidad de las hembras… y por supuesto la masculinidad es la que corresponde a los machos y la feminidad a las hembras, de tal forma que sólo por nacer de uno u otro sexo, este sistema ya nos adjudica unas características masculinas o femeninas con las que tenemos que identificarnos forzosamente si no queremos quedar en los márgenes de lo queer, marica, truchona, etc…

Y claro, por supuesto, todo aquello que se identifica con lo masculino está siempre mucho más valorado que lo que se identifica con lo femenino. Construir, crear máquinas, inventar artilugios, conquistar, la competitividad… son valores “masculinos” y valorados por tanto muy positivamente. Por el contrario, cuidar, limpiar, atender, escuchar, la colaboración o incluso amar… se consideran valores “femeninos” y por tanto mucho menos valorados.

Seguiré pensando degeneradamente y desordenadamente… No trato de formular ninguna hipótesis ni, mucho menos, ninguna teoría… Simplemente pienso. Todo lo que pienso y pongo por escrito es debatible, incluso por mí mismo, por lo que es posible que me me contradiga y que, en un momento dado, considere que algo que he dicho previamente sea una solemne tontería…