sábado, 30 de noviembre de 2013

sábado 30 de noviembre de 2013

Nublado. Lloviznas débiles durante todo el día.
Lluvia: 5 l./m2
Temperatura: 4'8º a 8'2º
Humedad: 30-42
Presión atmosférica: 1021 mb

Luna: Menguante

chorizos, vagos y maleantes


A todas las personas que deberían ocupar los asientos vacíos del Parlamento Europeo... les pagamos entre todos un pequeño sueldo de 12.000 euros (SI, DOCE MIL) al mes... no sabemos bien para qué...

vértigo

«Aquel que quiere permanentemente "llegar más alto" tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo.
¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.»

Milan Kundera, La insoportable levedad del ser, p. 67

viernes, 29 de noviembre de 2013

viernes 29 de noviembre de 2013

Nublado
Temperatura: -0'2º a 6'1º
Humedad: 29-36
Presión atmosférica: 1027 mb

Luna: Menguante

Lo seco y lo húmedo

Jonathan Littell, Lo seco y lo húmedo, RBA, Barcelona, 2009

Una reflexión sobre el fascismo por medio del lenguaje de un fascista: Léon Degrelle

nota de lectura (Revista de Libros)

nota de lectura (elversoysureverso) 

El fascista perfecto (El País, 20/04/2008)

cuando duermen los árboles


"Aunque no nos demos cuenta, un árbol está vivo, y siente, y sufre, y se retuerce de dolor cuando el hacha entra en su carne, formando las estrías y los nudos por los que penetrarán más tarde el moho y la carcoma que acabarán pudriéndola algún día. En cambio, con la luna menguante, los árboles duermen y, como cuando un hombre se muere, de repente, en pleno sueño, ni siquiera se dan cuenta de que están siendo cortados. Y así, su madera queda lisa, compacta, impenetrable, capaz de resistir la podredumbre de la tierra muchos años."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 132

contar la muerte

"... la muerte nunca estuvo vagando más de un día por el pueblo. Cuando alguien moría, la noticia pasaba, de vecino en vecino, hasta el final del pueblo y el último en saberlo salía hasta el camino para contárselo a una piedra. Era el único modo de librarse de la muerte."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 116

el fascismo se institucionaliza


Nueva Ley de Seguridad Ciudadana... ¿quiénes son los ciudadanos?

lenta y mansa lluvia del otoño


"... de pronto, hacia las dos o las tres de la mañana, un viento suave se abrió paso por el río y la ventana y el tejado del molino se llenaron de repente de una lluvia compacta y amarilla. Eran las hojas muertas de los chopos, que caían, la lenta y mansa lluvia del otoño que de nuevo regresaba a las montañas para cubrir los campos de oro viejo y los caminos y los pueblos de una dulce y brutal melancolía."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 81








jueves, 28 de noviembre de 2013

jueves 28 de noviembre de 2013

Niebla hasta mediodía. Cielo despejado
Temperatura: -0'4º a 6º
Humedad: 28-39
Presión atmosférica: 1027 mb

Luna: Menguante

emigración

"Parecía como si un extraño viento hubiese atravesado de repente estas montañas provocando una tormenta en cada corazón y en cada casa. Como si un día, de pronto, las gentes hubieran levantado sus cabezas de la tierra, después de tantos siglos, y hubieran descubierto la miseria en que vivían y la posibilidad de remediarla en otra parte."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 77

aprobada la ley de la Wertgüenza



pena de muerte

Marc Chagall, Exodus

La Iglesia Católica, hoy, siendo consecuente con su "catecismo", apoyaría la ejecución de Jesús de Nazaret, con el fin de preservar el orden público...

miércoles, 27 de noviembre de 2013

miércoles 27 de noviembre de 2013

Nublado con algunos claros. Nieva muy débilmente por la tarde.
Temperatura: 1º a 5'8º
Humedad: 26-33
Presión atmosférica: 1025 mb

Luna: Menguante

música triste

fotografía: couleurs

genocidios

"Exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por motivo de raza, de religión o de política"

(Diccionario de la RAE)

Francisco de Goya, El sueño de la razón produce monstruos

Han sido y siguen siendo muchos los genocidios llevados a cabo en todas las épocas y por toda clase de sociedades, pero en los últimos siglos se han caracterizado sobre todo por su eficacia "industrial".

El genocidio más "popular" sigue siendo el que ha sido denominado "holocausto" o "shoah". Ambas denominaciones describen muy mal el genocidio que puso en marcha el régimen nacionalsocialista alemán del III Reich. "Holocausto" significa "quemar por completo" y se ha utilizado históricamente para referirse a los sacrificios de víctimas que se inmolaban a los dioses. "Shoah" es un término hebreo que significa "catástrofe". Este término puede resultar indicado para los judíos, pero no para otros pueblos y colectivos que también fueron sistemáticamente exterminados por el régimen nazi como gitanos, comunistas, homosexuales o disidentes.

Han sido muchos los genocidios a lo largo de la historia, como el que fue iniciado por los españoles "conquistadores" que desembarcaron en el continente americano a finales del siglo XV o por los ingleses que hicieron lo mismo a partir del siglo XVII. Genocidios fueron también los que se llevaron a cabo en Australia y en Nueva Zelanda con la población aborigen o en África a lo largo de tantos siglos. Durante el siglo XX, además del genocidio que llevaron a cabo los nazis de la Alemania del III Reich, no hay que olvidar otros genocidios como las limpiezas comunistas de Stalin, de Mao o de Pol Pot, el genocidio contra los disidentes políticos durante la dictadura franquista, el genocidio de los armenios, el genocidio yugoslavo, el genocidio en Ruanda, el practicado por Israel contra los palestinos, y los más recientes contra el mundo musulmán que tienen como ideólogos y brazos ejecutores a las modernas y "civilizadas" democracias occidentales.

Según el sociólogo e historiador estadounidense Michael Mann, el genocidio es el grado más extremo de violenciaintergrupal y el más extremo de todos los actos de limpiezaétnica. Para este autor el impacto de los genocidios durante el siglo XX es devastador, tanto por el número de víctimas, que cifra en más de 60 millones de personas, como en la extrema crueldad de las agresiones.

Más información en: Aben Zayde


ruinas

"... el tiempo sacudió los muros del silencio y penetró entre sus ruinas arrastrando a su paso recuerdos y hojas muertas."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 41


 fotografía: couleurs

"La savia de la muerte había ya invadido todo el pueblo, roía las maderas y el aire de las casas..."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p.121

"Como arena, el silencio sepultará las casas. Como arena, las casas se desmoronarán. Oigo ya sus lamentos. Solitarios. Sombríos. Ahogados por el viento y la vegetación. Caerán poco a poco, sin ningún orden cierto, sin ninguna esperanza, arrastrando en su caída a todas las demás. Unas irán hundiéndose despacio, muy despacio, bajo el peso del musgo y de la soledad. Otras, caerán de bruces en el suelo de repente, violenta y torpemente, como animales abatidos por las baals de un paciente e inexorable cazador. Pero todas, más tarde o más temprano, más tiempo o menos tiempo resistiendo inútilmente, acabarán un día devolviéndole a la tierra lo que siempre fue suyo..."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p.125

"... caerán como alimañas sobre las piedras indefensas de este pueblo... "

 Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p.128


la cabra suelta en el huerto


La cabra suelta en el huerto
andaba comiendo albahaca. Toronjil comió después
y después tallos de malva. Era blanca como un queso,
como la luna era blanca. Cansada de comer hierbas,
se puso a comer retamas. Nadie la vio sino Dios.
Mi corazón la miraba. Ella seguía comiendo
flores y ramas de salvia. Se puso a balar después,
bajo la clara mañana.
Su balido era en el aire
un agua que no mojaba. Se fue por el campo fresco,
camino de la montaña. Se perfumaba de malvas
el viento, cuando balaba.


Óscar Castro (poeta chileno, 1910-1947)

he visto sueños

HE VISTO SUEÑOS

Yo he visto sueños que nadie recuerda
y llantos en tumbas equivocadas.
He visto abrazos en un avión que cae
y calles de arterias todas abiertas.
Yo vi volcanes más dormidos aún
que raíces de un árbol genealógico,
y vi también a un niño que no teme la lluvia.
Pero a mí no me vio nadie.
A mí nadie me vio.


Nikola Madzirov, Lo que dijimos nos persigue

vejez

"... la angustia de acercarme a una vejez que... me había resistido a aceptar como la mía..."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p.40

adoptaba sus recuerdos como míos

"Recuerdo que, de niño, escuchaba a mi padre historias y sucesos de otro tiempo, veía a mis abuelos y a los viejos del pueblo sentados junto al fuego y el pensamiento de que ellos ya existían cuando yo ni siquiera había nacido me llenaba de angustia y me dolía. Entonces, sin que nadie lo supiera -sentado en el escaño, en un rincón, seguramente ni siquiera me veían-, escuchaba hasta dormirme sus relatos y adoptaba sus recuerdos como míos."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 40

las pesadas paredes del olvido

"La soledad... me ha obligado... a construir sobre recuerdos las pesadas paredes del olvido."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 40

recuerdos inventados

"¿No lo habré quizá soñado o imaginado todo para llenar con sueños y recuerdos inventados un tiempo abandonado y ya vacío?"

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 39

martes, 26 de noviembre de 2013

martes 26 de noviembre de 2013

Nublado. Lloviznas débiles.
Lluvia: 3 l./m2
Temperatura: 3'6º a 5'8º
Humedad: 26-33
Presión atmosférica: 1027 mb

Luna: Menguante

el mal y la mentira

El mal existe. El bien, en cambio, no es más que una idea... un ideal...

La mentira existe. Hablar es mentir. Nuestras caras mienten contínuamente. La verdad, en cambio, no es más que una idea... un ideal...

Nada más peligroso que alguien que pretende tener "la verdad", saber "la verdad"... si se lo cree es incluso más peligroso que si sabe que es mentira...

y la memoria se ilumine

"A veces, uno cree que todo lo ha olvidado, que el óxido y el polvo de los años han destruido ya completamente lo que, a su voracidad, un día confiamos. Pero basta un sonido, un olor, un tacto repentino e inesperado, para que, de repente, el aluvión del tiempo caiga sin compasión sobre nosotros y la memoria se ilumine con el brillo y la rabia de un relámpago."

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, p. 30

lunes 25 de noviembre de 2013

Nublado. Lloviznas débiles.
Lluvia: 1 l./m2
Temperatura: 4'6º a 7'8º
Humedad: 29-38
Presión atmosférica: 1027 mb

Luna: Menguante

comunicación estratégica

"Ahora, por regla general, la comunicación existe para transmitir una información que también podría ser diferente."

Niklas Luhmann

lunes, 25 de noviembre de 2013

la célebre rana saltarina

 Mark Twain, La célebre rana saltarina del distrito de Calaveras, The Saturday Press, 18 de noviembre de 1865.

 Para cumplir el encargo de un amigo que me escribía desde el Este, fui a hacer una visita a ese simpático joven y viejo charlatán que es Simón Wheeler. Fui a pedirle noticias de un amigo de mi amigo, Leónidas W. Smiley, y este es el resultado.

 Tengo una vaga sospecha de que Leónidas W. Smiley no es más que un mito, que mi amigo nunca lo conoció, y que mencionárselo a Simón Wheeler era motivo suficiente para que él recuerde al maldito Jim Smiley, y me aburra a muerte con alguna anécdota insoportable de ese personaje de historia tan larga, cansadora y falta de interés. Si era esa la intención de mi amigo, lo logró.

  Encontré a Simón Wheeler soñoliento y cómodamente instalado cerca de la chimenea, en el banco de una vieja taberna en ruinas, situada en medio del antiguo campo minero de El Angel. Observé que era gordo y calvo y que tenía en su rostro una expresión de dulce simpatía y de ingenua sencillez.  Se despertó y me saludó. Le dije que uno de mis amigos me había encargado hacer algunas averiguaciones sobre un querido compañero de infancia, llamado Leónidas W. Smiley, el reverendo Leónidas W. Smiley, joven ministro evangelista, que había residido algún tiempo en el campo de El Angel. Agregué que si él podía darme informes sobre el tal Leónidas W. Smiley, yo le quedaría muy agradecido.

  Simón Wheeler me llevó a un rincón, me bloqueó el paso con su silla, se sentó, y luego me envolvió con la siguiente historia monótona.  Durante el relato no sonrió una sola vez, ni arqueó una sola vez las cejas, ni cambió de entonación y hasta el final mantuvo el mismo sonsonete uniforme con el que había comenzado su primera frase. Ni una vez mostró el más ligero entusiasmo.  Pero su interminable recitado estaba recorrido por un caudal de impresionante y seria sinceridad. No me quedó la menor duda de que él no veía nada de ridículo o de divertido en esta historia. La consideraba, en realidad, como un acontecimiento importante, y juzgaba con admiración a sus dos protagonistas, como hombres inteligentes que demostraban su ingenio. Le dejé, pues, hablar, sin interrumpirlo ni una sola vez.

  El reverendo Leónidas W. Smiley. ¡Hum! El reverendo. Me acuerdo perfectamente. Había antes en este lugar un pícaro llamado Jim Smiley.  Era el invierno de 1849 o quizás en la primavera de 1850. No recuerdo con exactitud, pero lo que me hace pensar que era aproximadamente esa época, es que la gran barrera del río no estaba terminada cuando él llegó al campo.  Siempre diré que jamás se ha visto hombre más particular. Hacía apuestas sobre cualquier cosa, por cualquier cosa, siempre que encontrase con quién. Todo lo que pudiera servir de motivo de apuesta para el otro, también le servía a él. Sólo necesitaba encontrar su hombre. En ese caso, estaba satisfecho. Si no le aceptaban su apuesta, él la intercambiaba con el adversario. Por otra parte, tenía una suerte extraordinaria y generalmente ganaba. Siempre estaba listo y dispuesto a apostar. No se podía mencionar la cosa más pequeña sin que aquel pícaro propusiera una apuesta en favor o en contra. Le daba lo mismo, como ya le dije.

  Los días de carreras de caballos se lo encontraba a la salida, colorado de alegría o despojado de hasta el último centavo. Si había una pelea de perros, él apostaba; si había una pelea de gatos, apostaba; si había una riña de gallos, apostaba. Si veía dos pájaros posados sobre una rama, apostaba a cuál volaría primero, y si había una reunión en el campo, ahí precisamente se encontraba él, apostando a que el pastor Walker era el mejor predicador del país. Y lo era en efecto, además de ser una gran persona.

  Si Smiley hubiera visto una chinche con la pata alzada para ir no importa adónde, hubiera sido capaz de apostar sobre el tiempo que le tomaría el viaje, y si uno se prendía en la apuesta, habría seguido a la chinche hasta Méjico, sin inquietarse por la distancia o por el tiempo que tardaría en llegar.

 Aquí hay un montón de personas que han conocido a ese Smiley y que podrían  contarle cosas sobre él. El hubiera apostado sobre cualquier cosa, sin tener preferencias de ninguna clase. Era un tipo audaz.  En cierta época, la mujer del pastor Walker estaba muy enferma. Su enfermedad duró mucho tiempo. Creían que ya no tenía salvación. Una mañana, el pastor entró y Smiley le pidió noticias. El pastor le respondió que ella estaba mejor, gracias a la infinita misericordia del Señor, y que con la bendición de la Providencia iba tan bien que seguramente mejoraría rápidamente. Smiley, sin pensar en lo que decía, hizo su apuesta: "A que está muerta, a las dos y media" -dijo.

  Ese Smiley tenía una mula a la que los muchachos llamaban "la yegua del cuarto de hora". Eso no era más que una broma, porque, seguramente ella tardaba menos que un cuarto de hora en hacer su camino, y por lo común, él ganaba dinero con esta bestia aunque fuese tan lenta y aunque siempre tuviese ataques de asma, fatiga y otras cosas parecidas.  Le podían dar de dos a trescientos metros de ventaja; igual se la alcanzaba pronto. Pero al final de la carrera, se animaba increíblemente, y se ponía a trotar y a galopar, impulsando sus patas hacia todas partes, por el aire o sobre las barreras, levantando una polvareda tremenda, y haciendo un ruido terrible con su tos, y siempre llegaba primera, exactamente por una cabeza.

  Tenía también un bulldog pequeño, que parecía no valer ni dos centavos, por su aspecto vulgar y poco agresivo, tanto que al apostar contra él uno temía quedar como un ladrón. Pero cuando el dinero estaba apostado, se convertía en otro perro.  Su mandíbula inferior comenzaba a resaltar como la torre de un barco a vapor, y se descubrían sus dientes, brillantes como una hoguera. Otro perro podía correrlo, provocarlo, morderlo, arrojarlo sobre su espalda  dos o tres veces. Andrés Jackson - este era su apodo- se dejaba hacer, siempre con el aspecto de un perro al que le parece totalmente natural lo que le hacen. Se doblaban las apuestas, se triplicaban, contra él, hasta que no hubiese más dinero que apostar; entonces, de repente, atrapaba con fuerza al otro perro exactamente en las articulaciones de las patas traseras, sin hincar demasiado los dientes, lo suficiente para cuidar su presa, y mantenerse así tanto tiempo que si no se arrojaba la esponja, hubiera seguido un año. Smiley había ganado siempre con este animal, hasta el día en que encontró un perro que no tenía patas traseras porque se las había cortado una sierra circular. Cuando la pelea se había prolongado bastante y ya se habían vaciado todos los bolsillos, al ir Andrés Jackson a morder su pedazo favorito, se dio cuenta de que se habían burlado de él, y que el otro perro lo tenía a su merced, por así decir.  Se lo vio sorprendido, avergonzado y acobardado; no hizo ni un solo esfuerzo, y desde ese instante, el otro lo sacudió con rudeza. Dirigió una mirada a Smiley, que parecía decirle que su corazón estaba sufriendo y que era su culpa, la de Smiley, el haber traído un perro que no tenía patas traseras que él pudiera morder, porque eso era lo que se acostumbraba en una pelea. Acto seguido dio algunos pasos rengueando, se acostó y murió. Era un buen perro este Andrés Jackson. Sería famoso si viviera. Porque tenía madera y genio. Lo aseguro, aunque las circunstancias lo hayan traicionado. Sería absurdo no reconocer que para luchar de esta manera, un perro debe tener un talento especial. Siempre me pongo triste cuando pienso en su último torneo y en la forma en que acabó.

  Pues bien, aquel Smiley tenía fox-terriers, gallos de pelea y toda clase de animales, hasta el punto de no contar con ningún instante de descanso. Así, cuando alguien quería encontrar no importa qué cosa, para apostar en su contra, siempre estaba dispuesto.

  Un día atrapó una rana, la llevó a su casa y dijo que iba a educarla. Durante tres meses no hizo nada más que tenerla en su corral y enseñarle a saltar, y apuesto lo que quiera que le enseñó.  No tenía más que darle un pequeño empujón por detrás, e inmediatamente se veía a la rana girando por el aire como una espiral que diese una vuelta, o dos si había tomado gran impulso, y volver a caer sobre sus patas con la destreza de un gato. Le había enseñado también el arte de atrapar las moscas, y tan pacientemente la había adiestrado sobre el tema, que localizaba una mosca sobre la pared a una distancia mayor de la que podía verla. Smiley decía que todo lo que le hacía falta a una rana era educación, y que educándola, se podía hacer de ella casi lo que se quisiera, y yo creo que tenía razón.

  Fíjese, yo lo vi colocar a Daniel Webster sobre el piso -Daniel Webster, era el nombre de la rana- y preguntarle: "¿Las moscas, Dani, las moscas?". Y antes de que usted pudiera hacer un guiño, ella daba un salto, y engullía una mosca aquí, sobre el mostrador, volvía a saltar al suelo como una pelota de barro, y se rascaba después la cabeza con una de las patas traseras, con una actitud tan indiferente que parecía que no tuviese la menor idea de lo que había hecho, como si creyese que cualquier otra rana podía hacerlo. Jamás han visto una rana tan modesta y leal, tan adiestrada como esa. Y cuando se trataba de saltar sobre un terreno liso, lo hacía en cualquier momento con toda facilidad, y atravesaba más espacio de un salto que ningún otro animal de su especie. El salto en largo era su especialidad. En esos casos, Smiley apostaba  todo su dinero, apostando por ella, mientras tuviese una moneda. Estaba bárbaramente orgulloso de su rana, y tenía derecho a estarlo. Si hasta personas que habían viajado y estado en todas partes, decían que ella vencería a todas las ranas que habían visto.

  Muy bien. Smiley guardaba su rana en una pequeña jaula, y a veces la llevaba con él a la ciudad, para hacer apuestas. Un día, cierto individuo, extraño en nuestro campo, lo encontró con su jaulita y le dijo: "¿Qué diablos lleva ahí dentro?" Smiley, con expresión indiferente, le respondió: "Podría ser un loro, o un canario, pero no, es exactamente una rana".  El otro la tomó, la miró atentamente, la volvió a mirar en todos sentidos, y luego dijo: "Es verdad. ¿Y qué es lo que sabe hacer?" "Yo le aseguro -dijo Smiley con gesto de desinterés y aire despreocupado- que sabe hacer una cosa. Puede vencer saltando a cualquier rana de Calaveras". El individuo volvió a tomar la jaula, la examinó de nuevo durante largo rato, atentamente, y se la dio a Smiley diciendo con decisión: "Después de todo, no veo en esta rana nada que sea mejor que en cualquier otra rana". "Es posible -respondió Smiley-. Tal vez usted entiende de ranas, y tal vez usted no entiende. Quizás usted tenga experiencia, y quizás no sea más que un aficionado. En cualquier caso, yo tengo mi opinión, y apuesto cuarenta dólares a que esta rana salta una distancia mayor que ninguna otra rana de Calaveras". El otro pensó un minuto, y luego dijo, con cierta pena: "Mire, en este lugar no soy más que un forastero, no tengo rana. Si tuviera una, apostaría". "Muy bien -dijo Smiley-; si quiere cuidar mi jaula por un instante, yo le buscaré una". El individuo tomó la jaulita, puso sus cuarenta dólares junto a los de Smiley y se sentó a esperar que este regresara. Allí estuvo un buen tiempo, pensando y pensando. Luego, sacó la rana de la jaula, le abrió la boca todo lo que pudo, y tomó una cuchara de té. Y acto seguido se dedicó a llenar la rana con pequeños trozos de plomo, llenándola hasta el mentón; luego, la colocó sobre el suelo, delicadamente. Durante ese tiempo, Smiley, que había ido a la charca, chapoteaba en el barro. Al fin, atrapó una rana, la llevó y se la dio al individuo, diciendo: "Ahora, si ya está listo, póngala al lado de Daniel, con las patas de adelante al nivel de las de Daniel, y yo daré la señal". Entonces dijo: "Uno, dos, tres, ¡a saltar!". Y Smiley y el individuo tocaron cada uno a su rana por detrás y la nueva rana saltó con viveza; Daniel, hizo un esfuerzo y se encogió de hombros de este modo -como un francés-, pero fue en vano. No podía moverse, estaba clavada en tierra tan sólidamente como una iglesia. No podía avanzar, como si estuviese anclada. Smiley estaba terriblemente sorprendido, y hasta enojado, pero no podía sospechar lo que pasaba. ¡Seguro que no!  El individuo tomó el dinero y se fue. Pero cuando llegó al umbral de la puerta, hizo chasquear su pulgar, por encima del hombro, de esta manera, con aspecto insolente, y dijo con soberbia: "No veo en esta rana nada mejor que en otra rana cualquiera". Smiley quedó un buen rato, rascándose la cabeza, con los ojos clavados en Daniel. Al fin, se dijo: "No comprendo por qué esta rana no quiso saltar. ¿No le pasará algo? Se la ve más hinchada que nunca". Tomó a Daniel por la piel del cuello, y la levantó, exclamando: "¡Que me lleve el diablo si no pesa cinco libras!" Puso la rana cabeza abajo, y Daniel escupió un puñado doble de plomo. Entonces, Smiley comprendió todo. Se volvió loco de rabia, y dejando a la rana, corrió tras el individuo, pero no pudo alcanzarlo. Y…

  En este momento, Simón Wheeler oyó que le llamaban desde el patio y salió para ver quién era. Al salir, giró hacia mí y me dijo: "Quédese ahí, forastero, y no se preocupe, que no tardo ni un segundo".  Pero yo pensaba, y supongo que estarán de acuerdo conmigo, que la historia del ingenioso vagabundo Jim Smiley seguramente no me daría muchos datos respecto del reverendo Leónidas W. Smiley. Así que me fui. En la puerta encontré al amable Wheeler que volvía. Me tomó por un botón del saco, y comenzó una nueva historia:

  -Sí, ese Smiley tenía una vaca amarilla, que era tuerta, y que no tenía cola, o casi no la tenía, nada más que un pequeño rabo del largo de una banana, y…

  Pero yo no tenía ni tiempo ni ganas para oír la continuación de la historia de la simpática vaca, y me despedí.

nadie puede ser nada peor

«Yo no pregunto de qué raza es un hombre, basta que sea un ser humano, nadie puede ser nada peor»

Mark Twain

La lluvia amarilla

Julio Llamazares, La lluvia amarilla, Seix Barral, 1988

Soledades, abandonos, desamparos y silencios, "láminas heladas e infinitas del silencio", en un pequeño pueblo del Pirineo...

 fotografía obtenida en el blog chemabtt

"La lluvia amarilla" es poesía larga, poesía en prosa, poesía para leer, para recitar, para releer y para volver a recitar... 

"La soledad entró en mi corazón e iluminó con fuerza cada rincón y cada cavidad de mi memoria..."

"El tiempo es una lluvia paciente y amarilla que apaga poco a poco los fuegos más violentos."

domingo, 24 de noviembre de 2013

domingo 24 de noviembre de 2013

Nubes y claros. Lloviznas débiles.
Lluvia: 1 l./m2
Temperatura: 4'1º a 8'2º
Humedad: 27-39
Presión atmosférica: 1023 mb

Luna: Menguante

sábado, 23 de noviembre de 2013

sábado 23 de noviembre de 2013

Nubes y claros. Chubascos débiles.
Lluvia: 2 l./m2
Temperatura: 3º a 8'8º
Humedad: 27-55
Presión atmosférica: 1017 mb

Luna: Menguante

no es bueno traducir recuerdos en sentimientos

"No es bueno sacar las fórmulas de su congelación, convertir secretos en palabras, traducir recuerdos en sentimientos, capaces de matar incluso cosas tan buenas y severas como el amor y el odio."

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p.267

Él lo ha ordenado

"—¿A mí? ¿Lo que me hicieron a mí, quieres saber? Me echaron bombas y no me dieron a pesar de que las bombas eran muy grandes y yo muy pequeña; la gente que había en el refugio me metieron golosinas en la boca; y las bombas cayeron y no me tocaron, yo sólo oí cómo estallaban y los cascotes volaban en la noche como pájaros asustados, y alguien, en el refugio, cantó: «Gansos salvajes vuelan de noche». Mi padre era alto, muy moreno y guapo, llevaba un uniforme pardo con mucho oro encima y una especie de sable en el cinto que brillaba como la plata; se pegó un tiro en la boca; no sé si has visto alguna vez a alguien que se haya pegado un tiro en la boca. ¿No, verdad? Pues da gracias a Dios de que te haya ahorrado ese espectáculo. Él quedó tendido sobre la alfombra, la sangre corría sobre los colores orientales, sobre la muestra de Esmirna… Esmirna auténtica, amigo mío; en cambio mi madre era rubia y alta y llevaba un uniforme azul y un gorro muy gracioso, nada de espadas al cinto; y yo tenía un hermanito. mucho más joven que yo, y era rubio, y mi hermanito colgaba de la puerta con una soga de cáñamo alrededor del cuello, se balanceaba, y yo me reía, me reía todavía cuando mi madre me ató también una soga de cáñamo al cuello y murmuró: «Él lo ha ordenado», pero entonces entró un hombre, sin uniforme, sin entorchados de oro y sin sable; sólo llevaba una pistola en la mano, que encaró a mi madre, me arrancó de sus manos, y yo me eché a llorar, porque yo llevaba la soga alrededor del cuello y quería jugar a aquel juego que jugaba mi hermanito allá arriba, el juego de «Él lo ha ordenado», pero el hombre me tapó la boca, me llevó de un brazado escaleras abajo, me quitó la soga del cuello y me subió a un camión…
Joseph trató de retirar las manos de Marianne de encima de sus ojos, pero ella se resistió y dijo:
—¿No quieres oír lo que sigue?"


Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 239

viernes 22 de noviembre de 2013

Nublado. Todo el día lloviendo. Nieva un poco sin llegar a cuajar.
Lluvia: 35 l./m2
Temperatura: 2'5º a 7º
Humedad: 39-72
Presión atmosférica: 1013 mb

Luna: Menguante

Alec Reid, un hombre de paz


"Cuanto más razonables sean vuestras propuestas, más os perseguirán"

viernes, 22 de noviembre de 2013

jueves, 21 de noviembre de 2013

jueves 21 de noviembre de 2013

Nublado. Todo el día lloviendo.
Lluvia: 15 l./m2
Temperatura: 2º a 7'1º
Humedad: 30-46
Presión atmosférica: 1006 mb

Luna: Menguante

Fernando Fernán Gómez


A la Botella no le gusta Fernando Fernán Gómez por peliROJO

Hoy hace 6 años del fallecimiento de Fernando Fernán Gómez. Ayer, conmemorando el 38 aniversario de otro fallecimiento, la cruzada franquista en acción, representada en este caso por la Botella (alcaldesa de la villa madrileña), retiraba el nombre de Fernando Fernán Gómez del Centro Cultural de la Villa madrileña que llevaba su nombre hasta ayer...

Ni siquiera se puede organizar una protesta, porque está prohibido y te pueden multar.

Noticia en vozpopuli

Carta abierta a Ana Botella del Cercle Obert de Benicalap

miércoles, 20 de noviembre de 2013

miércoles 21 de noviembre de 2013

Nublado con algunos claros. Chubascos, algunos de nieve que no cuaja.
Lluvia: 16 l./m2
Temperatura: 2'5º a 6'7º
Humedad: 31-68
Presión atmosférica: 1014 mb

Luna: Menguante

20N

... han pasado 38 años... Franco debe de estar comido por los gusanos, pero el franquismo sigue lleno de vitalidad.

Algo parecido decía hace poco Paul Preston en una entrevista en periodismohumano:


martes, 19 de noviembre de 2013

martes 19 de noviembre de 2013

Nublado con algunos claros. Chubascos
Lluvia: 10 l./m2
Temperatura: 4'2º a 9'9º
Humedad: 32-69
Presión atmosférica: 1017 mb

Luna: Menguante

quién escribe la historia

Hoy en día todos sabemos, sin ninguna duda, quienes son los malos oficiales y quienes son los perseguidos oficiales. Los nazis eran lo peor y el antisemitismo una plaga que azotó Europa y que sigue azotándola.

Las democracias occidentales han fabricado, a base de verdades, una gran mentira. La gran mentira de los buenos y para ello hacía falta que hubiera unos malos.

Todos hemos oído hablar de los campos de concentración nazis y de los campos de concentración soviéticos, pero nunca se habla de los campos de concentración americanos.

Mientras la fascista Alemania nazi deportaba y exterminaba judíos... la nación más democrática del mundo, los Estados Unidos de América, deportaba japoneses de forma masiva. Se trataba de ciudadanos americanos, pero de una raza "inferior". Ni siquiera necesitaban colocarles la estrella amarilla. No podían disimular su origen; sus rasgos faciales les denunciaban inequívocamente. Les robaron sus patrimonios, les echaron de sus casas y los enviaron a campos de concentración. No los gasearon. Qué buenos los americanos.




quita de ahí tu dinero!

"Ya puedes ir soplando, ya puedes ir echándome a la cara tu humo de cigarro de cuatro marcas y dejar otro billete violeta. A Jochen no se le compra. No es para ti ni por tres mil; no he apreciado a mucha gente en mi vida, pero a ese muchacho le aprecio. Has tenido mala suerte, amigo de aspecto importante, de mano avezada a firmar, llegaste un minuto y medio tarde. Deberías adivinar que eso de los billetes de banco es lo menos adecuado para tratar conmigo. Tengo incluso un contrato en el bolsillo, firmado ante notario, que acredita que tengo el derecho de ocupar, mientras viva, mi habitacioncita en el tejado, que puedo criar mis palomas; puedo escoger lo que más me guste para desayunar y comer y me dan además ciento cincuenta marcos al mes, limpios, tres veces más de lo que necesito para fumar; tengo amigos en Copenhague, en París, Varsovia y Roma… y si tú supieras cómo se ayudan entre sí los criadores de palomas mensajeras…, pero tú no sabes nada, sólo crees saber que con dinero se puede alcanzar todo; esta clase de enseñanzas os las dais vosotros mimos. Y claro, hay conserjes de hotel que hacen cualquier cosa por dinero, venden a su propia abuela por un billete violeta de cincuenta marcos. Sólo hay una cosa que no puedo hacer, amigo mío, mi libertad tiene una sola excepción : mientras estoy de servicio de portería aquí abajo, no puedo fumar mi pipa, y esta excepción la lamento por primera vez hoy, porque si la tuviera, enfrentaría mi picadura negra con tu Partagás Eminentes. Hablando claro: puedes lamerme el culo doscientas mil veces si quieres pero no esperes que te venda a Fahmel. Éste jugará en paz al billar desde las nueve y media hasta las once, aunque yo sabría darle una ocupación mejor: por ejemplo, estar sentado en el ministerio en tu lugar. O hacer lo que hacía de joven: poner bombas, para calentar los fondillos de los pantalones a los cochinos como tú. Pero descuida, si quiere jugar al billar desde las nueve y media hasta las once, que lo haga, para eso estoy yo aquí, para cuidar que nadie le estorbe. Y ahora puedes guardarte los billetes en el bolsillo y dejar limpia la mesa, y si vuelves a añadir uno solo, no respondo de lo que puede pasar. Me he tragado toneladas de faltas de tacto, he soportado con paciencia un sinfín de actos de mal gusto, he inscrito adúlteros y maricas aquí en mi lista, he cerrado el paso a esposas furiosas y a maridos cornudos… y no creas que no me haya costado lo mío aprenderlo. Yo fui siempre un muchacho decente, era monaguillo como lo eras tú seguramente también y cantaba las canciones del padre Kolping y de San Aloisio, en el coro; cuando tenía veinte años ya hacía seis que trabajaba en esta casa. Y si todavía no he perdido la fe en la humanidad, se lo debo a un par de personas como el joven Fahmel y su madre. ¡Quita de ahí tu dinero, sácate el cigarro de la boca, inclínate ante un viejo como yo que ha visto más vicios de los que tú puedas soñar en tu vida, hazte abrir la puerta por el botones de allí atrás y desaparece."

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 33

inofensivos

"... algún día verás de lo que son capaces los inofensivos..."

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 166

asesinos

"... ni siquiera los asesinos eran siempre asesinos: no lo eran a todas horas del día y de la noche..."

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 160

sobornos

"Hay que tirar los sables y pisotearlos como todos los privilegios, hijo mío; sólo sirven para eso, modos de sobornar"

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 149

obedientes

“ahora debemos temer más a la persona que obedece la ley que a quien la viola”

Dwight Macdonald, 1945

humanos muy civilizados

“mientras escribo, seres humanos muy civilizados vuelan sobre mi cabeza con la intención de matarme. No sienten ninguna enemistad hacia mi como persona ni yo tampoco hacia ellos. Simplemente “cumplen con su deber” como suele decirse . La mayoría de ellos, no me cabe ninguna duda, son hombres de buen corazón y temerosos de la ley, que nunca soñarían con cometer un asesinato en su vida privada. Por otro lado si uno de ellos consigue volarme en pedazos con una bomba certera, tampoco le quitará el sueño. Está al servicio de su país, que tiene poder de absorverle del mal.”

George Orwell, England your England

lunes, 18 de noviembre de 2013

la reactivación

El Roto

lunes 18 de noviembre de 2013

Nublado con lloviznas
Lluvia: 1 l./m2
Temperatura: 7'1º a 9º
Humedad: 29-41
Presión atmosférica: 1010 mb

Luna: Menguante

mother frackers!

domingo, 17 de noviembre de 2013

domingo 17 de noviembre de 2013

Nublado con chubascos
Temperatura: 6'3º a 8'8º
Humedad: 30-47
Presión atmosférica: 1013 mb

Luna: Llena

un hombre silencioso

"Aquellas palabras eran las primeras, en el transcurso de las primeras cuatro semanas y media,que hirieron el tiempo y que me recordaron que en aquel juego que yo había desencadenado había vestigios de realidad; el tiempo no estaba pues ordenado únicamente en imaginarios compartimientos donde lo futuro se me antojaba presente y lo presente me parecía tener varios siglos de antigüedad, donde lo pasado se convertía en futuro, como una infancia a la que corría como corría a mi padre cuando era niño. Mi padre era un hombre silencioso; a su alrededor se acumulaban los años como capas de plomo hechas de silencio; había manejado los registros del órgano,  había cantado en la misa mayor, cantado mucho en los entierros de primera, poco en los de segunda, nada en los de tercera; era tan callado que, ahora que pensaba en él, me sentía deprimido; había ordeñado vacas, había corlado hierba, trillado grano hasta que su rostro sudoroso quedaba cubierto de glumas corno insectos; había dirigido el coro de los aprendices, el de los oficiales, el de los cazadores y el de Santa Cecilia; jamás hablaba, jamás blasfemaba, sólo cantaba, cortaba remolachas, cocía patatas para el cerdo,tocaba el órgano, se ponía una sotana negra y el roquete blanco encima; a nadie en el pueblo le llamaba la atención que no hablara nunca, porque todos le conocían sólo trabajando; de cuatro hijos se le murieron dos tuberculosos y quedaron sólo otros dos: Charlotte y yo... Mi madre era enfermiza, una de aquellas mujeres que les gustan las flores, las cortinas bonitas, que cantan mientras planchan y, por la noche, cuentan cuentos junto a la lumbre; mi padre trabajaba, hacía camas de madera, llenaba sacos de paja, mataba gallinas, hasta que Charlotte murió: oficio de ángeles, iglesia adornada de blanco; el párroco cantó, pero el sacristán no contestó ni manejó los registros; no se oyó el órgano, no se cantó ningún responso en el coro; sólo el párroco cantó. Silencio, cuando en la puerta de la iglesia se formó la comitiva para ir al cementerio; el párroco preguntó, inquieto: «Pero Fähmel, querido Fähmel, ¿por qué no ha cantado usted?» y yo oí por primera vez la voz de mi padre pronunciar algo y me quedé asombrado de lo áspera que era aquella voz que sabía cantar tan suave, en el coro; lo dijo aprisa, con acento ronco: «En los entierros de tercera no se canta«. "

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media

sábado, 16 de noviembre de 2013

sábado 16 de noviembre de 2013

Nublado. Amanece todo cubierto de nieve que dura todo el día.
Temperatura: 2'1º a 7º
Humedad: 36-73
Presión atmosférica: 1020 mb

Luna: Llena

canibalismo

"Preveo la desaparición del canibalismo. El hombre está asqueado del hombre."

Stanislaw Jerzy Lec

viernes, 15 de noviembre de 2013

la justicia


El Roto

viernes 15 de noviembre de 2013

Todo el día lloviendo. Por la noche la primera nevada de la temporada.
Precipitación total: 50 l./m2
Temperatura: 4'1º a 9'1º
Humedad: 27-79
Presión atmosférica: 1019 mb

Luna: Llena

BNK no obtendrá nuestro silencio

Hoy, 15 de noviembre de 2013, festividad de San Alberto Magno, patrón de la ciencia, en Villasante, capital de la Merindad de Montija, unos farsantes han representado una comedia invocando a la ciencia sin saber ni qué día era hoy, ni qué es la ciencia. Los farsantes eran unos mercenarios pagados por BNK, la empresa canadiense que pretende explotar de forma "no convencional" el gas que durante millones de años se ha acumulado a muchos cientos de metros de profundidad bajo nuestros pies.

Noche de San Alberto Magno, de luna llena y de nieve... 


Hoy, aquí, una vez más, hemos asistido al ritual litúrgico del culto a una divinidad con muchos nombres: dinero, beneficio económico, oportunidad, negocio, mercado, éxito, desarrollo sostenible o progreso. Es un culto en el que los cánticos, rezos y salmodias se han sustituído por pogüerpoins, gráficos, estadísticas y vídeos que no funcionan, y en el que las casullas y estolas se han cambiado por ropas de marca y peinados de peluquería.

Hemos asistido a una nueva representación del gran espectáculo de la mentira, el engaño deliberado y las falsas promesas. Se trata de una representación a la que ya nos vamos acostumbrando, aunque no deberíamos hacerlo. Hoy hemos asistido una vez más a esta representación con una magnífica puesta en escena, una impecable presentación, un cuidado vestuario y con los papeles bien aprendidos.

Los protagonistas de esta representación son expertos en "comunicación". Digamos que en lo que ellos mismos llaman "comunicación persuasiva" y que no es otra cosa que lo que antes se llamaba sin más "propaganda". El ministro de propaganda del III Reich, Goebels, autor de los "once principios de la propaganda" que puso en práctica con bastante éxito durante los años que tuvo tal responsabilidad en el gobierno nazi, es uno de sus principales maestros. Estos expertos en comunicación cobran buenas nóminas de su patrón para hacer el trabajo que tienen encomendado: convencernos de la bondad de sus objetivos y de lo bueno que es para nosotros que ellos ganen mucho dinero. Estos "expertos" hoy trabajan para BNK, que es quien les paga las nóminas, pero hace dos días trabajaban para otras compañías o para el Ministerio del Interior... y dentro de cuatro días trabajarán para otra compañía que puede ser incluso de la competencia de BNK y hasta podría ser que de aquí a algún tiempo les viesemos intentando convencernos de lo horroroso que que el fracking y de la necesidad de apostar por otros modelos energéticos. Todo depende de los intereses de quien les pague, porque nadie informa contra los intereses de su dueño.

Hoy, trabajan para BNK. Una compañía canadiense que controla mucho dinero en todo el mundo y que prevé hacer grandes negocios con los recursos naturales que se encuentran en el subsuelo de nuestra tierra. A cambio de los millones de dólares o de euros que esperan ganar, a nosotros nos quieren sobornar con algunas migajas... algunos puestos de trabajo de baja cualificación, de corta duración y de mucha movilidad. Los millones de euros serán para una empresa de Canadá. O sea lo que tenemos bajo nuestros pies servirá para que ganen mucho dinero los de Canadá a cambio de unos pocos puestos de trabajo, mal remunerados, precarios y para poco tiempo. Pero sobre todo a cambio de destruir nuestra tierra, nuestro paisaje, nuestra forma de vida, arruinando a los pequeños agricultores y ganaderos que tendrán que abandonar su actividad por un puesto de trabajo de peón en un pozo y después en otro y que sus hijos no podrán heredar como habrían podido hacer con el ganado y los campos que han tenido que abandonar. Cuando BNK haya ganado lo suficiente y haya extraído hasta la última gota del gas que se encuentra en las rocas del subsuelo de nuestra tierra, cerrarán todas sus oficinas y desaparecerán rápidamente dejando tras de sí un montón de pozos con tubos de hormigón perforando la tierra, piscinas de lodos y aguas contaminadas que beberán las aves que surcan nuestros cielos, una tierra desolada, carreteras destrozadas por el contínuo tráfico de enormes camiones, acuíferos secos o contaminados, cuyas aguas no se podrán beber y no servirán para regar, ni para el ganado... Porque tanto BNK, como sus empleados expertos en comunicación están acostumbrados a tomar decisiones que nos afectan a todos y a actuar sin enfrentarse nunca a las consecuencias.

Hace poco hemos leído en la prensa el asunto del proyecto de almacenamiento de gas en el subsuelo, cerca de Vinarós (Castellón). La empresa aseguraba que no había riesgos, presentó estudios e informes de todo tipo de expertos en los que se garantizaba que no había ningún riesgo. Cuando empezaron a inyectar gas se produjeron los primeros seísmos que se repitieron durante varios días. De momento, el proyecto se ha paralizado...

En el colmo de la desfachatez, tal como pudimos leer en la prensa, llegaron a decir esto: "Recaredo del Potro, presidente de Castor, la empresa gasística a la que se atribuye el origen de los seísmos, ha reconocido en la SER que temía que se registraran, pero nunca de tal magnitud."

Pero ¿sabeis qué es lo que ha pasado? Pues que la empresa responsable del proyecto y de los seísmos ha pedido al Estado, o sea a todos nosotros, una indemnización. Nos destruyen la tierra y además hemos de pagarles por hacerlo.

Esto me recuerda algo que contaba el novelista alemán Sebald en su novela "Austerlitz": "conocí la auténtica medida de la perversión del derecho entre los alemanes y de los actos de violencia que perpetraban a diario en el sótano del palacio Petschek, en la prisión de Pankrác y en el lugar de ejecución fuera, en Kobylisy. Por una contravención, una simple vulneración del orden reinante, se podía, después de haber tenido noventa segundos para defenderse ante un juez, ser condenado a muerte y ahorcado de inmediato en la sala de ejecuciones que estaba al lado mismo de la de juicios, y a lo largo de la cual había un carril de hierro bajo el techo, del que colgaban los cuerpos sin vida que, según hiciera falta, se iban corriendo. La cuenta de ese procedimiento expeditivo se enviaba a los parientes del ahorcado o guillotinado, con la observación de que se podía saldar en plazos mensuales."

BNK controla mucho dinero y eso significa que controla mucho poder en todas las esferas, desde las más altas hasta las más pequeñas. Pero esto no es suficiente, porque necesitan controlarnos a todos. Necesitan de nuestra colaboración y, si esto no es posible, al menos, de nuestro silencio.

A veces nos preguntamos cómo fue posible que la Alemania nazi cometiese los tremendos crímenes que todos sabemos, cómo fue posible que entre la población alemana nadie dijera nada. Muchos colaboraron, pero muchos más se escondieron en sus casas y callaron y una vez terminada la guerra siguieron callados, porque se sentían culpables de haber callado.

Martin Luther King dijo:

"Nuestra generación no se lamentará tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos".

Lo que han venido a buscar aquí hoy es nuestro silencio, pero nosotros no podemos quedarnos callados porque algún día, en un futuro no muy lejano, nuestros hijos y nuestros nietos preguntarán qué hicimos nosotros para impedir el desastre y la ruina de la tierra en la que les tocó nacer.

Y para convencernos, y así lograr nuestro silencio, nos envían a sus expertos en propaganda, bien pertrechados con informes pagados por las propias compañías interesadas en el negocio y con una batería de datos, fotografías, curvas, gráficos...

Esto también me recuerda algo. Al poco tiempo de que los alemanes ocuparan Praga comenzaron a poner en marcha lo que, científicamente, llamaban política de relocalización de judíos. Mediante un hábil sistema de propaganda conseguían que los judíos fueran por su propio pie a las oficinas en las que se inscribían para ser deportados, como si fueran a ir a la tierra prometida por los sionistas. Les hablaban de un agradable balneario llamado Theresienstadt, con hermosos jardines, caminos para pasear, pensiones y villas. En muchos casos les convencían para que firmasen unos, así llamados por ellos, contratos de compra de hogar, en los que invertían todos sus ahorros. Como consecuencia de las ilusiones que les hicieron concebir, la gran mayoría de los judíos, sobre todo al principio, llegaban a Theresienstadt equipados con sus mejores prendas y joyas y con toda clase de objetos en sus equipajes." El mismo Goebels mandó filmar en Theresienstadt una película, que hoy se puede ver en youtube, destinada a desmentir todas las supuestas barbaridades que contaban los aliados sobre los campos de concentración alemanes. En ella se veía a los judíos trabajando en talleres, bien vestidos y alimentados, y asistiendo a conciertos, jugando al futbol y organizando fiestas. En Theresienstadt, malvivían 60.000 personas en 300.000 m2, en un hacinamiento inhumano. Diariamente había que transportar a los hornos de incineración situados en el mismo campo a cientos de cadáveres, como resultado de la altísima mortalidad debida al hacinamiento y la deficiente alimentación y vestido.

Termino ya con unas palabras que no son mías. Las escribió Walter Benjamin:

"Hay un cuadro de Klee que se llama Angelus Novus. Se ve en él a un ángel al parecer en el momento de alejarse de algo sobre lo cual clava la mirada. Tiene los ojos desencajados, la boca abierta y las alas tendidas. El ángel de la historia debe tener ese aspecto. Su cara está vuelta hacia el pasado. En lo que para nosotros aparece como una cadena de acontecimientos, él ve una catástrofe única, que acumula sin cesar ruina sobre ruina y se las arroja a sus pies. El ángel quisiera detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero una tormenta desciende del Paraiso y se arremolina en sus alas y es tan fuerte que el ángel no puede plegarlas. Esta tempestad lo arrastra irresistiblemente hacia el futuro, al cual vuelve las espaldas, mientras el cúmulo de ruinas sube ante él hacia el cielo. Tal tempestad es lo que llamamos progreso."


En Villasante, a 15 de noviembre de 2013

jueves, 14 de noviembre de 2013

jueves 14 de noviembre de 2013

Nublado con claros. Por la tarde-noche algunas ráfagas de viento y algo de lluvia
Temperatura: 8'6º a 11'7º
Humedad: 21-30
Presión atmosférica: 1028 mb

Luna: Creciente, casi llena

excelente educación

"... damas que regresaban del mercado con verduras, coles y zanahorias, guisantes y ciruelas en bolsas de cuero trenzado, demostraban su excelente educación como amas de casa, por cuanto habían sabido regatear y apoderarse a buen precio de los bienes de las fatigadas campesinas, para luego derrochar en café y pasteles cien veces más de lo que habían ahorrado."

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 93

la conciencia

"... cuando uno se hace extirpar la conciencia, ya no puede ser ni siquiera cínico. Un hombre sin penas, ya no es un hombre."

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, p. 37

miércoles 13 de noviembre de 2013

Nublado con claros
Temperatura: 10º a 14'8º
Humedad: 25-37
Presión atmosférica: 1026 mb

Luna: Creciente

martes, 12 de noviembre de 2013

martes 12 de noviembre de 2013

Nublado
Temperatura: 10'6º a 15'2º
Humedad: 25-34
Presión atmosférica: 1025 mb

Luna: Creciente

lo que hay que Wert

¿Wert es tonto o sólo lo parece?



Para el portavoz de la Comisión Europea... es simplemente basura ("I don't know how to put this more diplomatically... But that's rubbish")

 Leer la noticia

Billar a las nueve y media

Heinrich Böll, Billar a las nueve y media, Barcelona, 1970

Heinrich Böll indaga de nuevo en lo más hondo de la Alemania del siglo XX. Esta vez lo hace a través de tres generaciones de una familia de arquitectos. Su narración es un viaje a través de la memoria y de las memorias, en un tiempo que no transcurre, que no avanza, sino que gira o es empujado como si fuera una amenaza. Un tiempo en el que van y vienen los corderos, los pastores y "los que han comido del sacramento del búfalo", el sacramento de la violencia, del odio, del orgullo patrio y de los altos ideales ante los que nadie vale nada...

La narración de Böll es como un "castillo encantado al que sólo se puede llegar a través de infinitas escalas de mano de enormes travesaños".

"... el tiempo, empujado por el sol, se acercaba como una amenaza, llenaba el gran reloj que muy pronto vomitaría las terribles campanadas..." (p. 71-72)

Böll habla de Alemania y de alemanes. Habla de lo que fueron y de lo que son. De quienes fueron y de quienes son y quienes entraron en Alemania como salvadores de la libertad y de la democracia cayeron también en "el error de esperar que encontrarían bestias en lugar de hombres comprensivos y humanos" (p. 185)

Uno de los personajes de la novela que abandonó Alemania durante la guerra, regresa a Alemania en 1958 y preguntado sobre si la reconoce responde: "La reconozco aproximadamente como se reconoce a una mujer a la que se ha amado cuando era niña y se vuelve a ver veinte años después; debo confesar que ha engordado un poco; cuestión de glándulas sebáceas; es evidente que se ha casado con un hombre que no sólo era rico, sino también muy trabajador; hotelito junto al mar, coche, sortijas en los dedos; en estas circunstancias el antiguo amor se convierte inevitablemente en ironía." (p. 204)


Reseña en Das Bücherregal

Película basada en esta novela: Nicht versöhnt oder Es hilft nur Gewalt wo Gewalt herrscht

Ver película en youtube

papas innovadores

Hace algún tiempo el anterior Papa (obispo católico de Roma) sorprendió al mundo con su dimisión. Algo nunca visto hasta entonces.

El de ahora, parece que es más innovador todavía... así que éste no necesitará dimitir. Es muy probable que le despidan sin indemnización... a la puta calle...



monos

"... los monos parecen malos, atormentados, amargados, perpetuamente ofendidos, resentidos por haber dejado escapar la humanidad por un pelín. Les obsesiona a todas luces, no pueden quitárselo de la cabeza. Se diría que están dispuestos a tomarse la revancha."

Jean Echenoz, Correr, p. 107

 David Teniers el Joven, Monos en la cocina (1645), Museo del Hermitage, San Petesburgo

lunes, 11 de noviembre de 2013

lunes 11 de noviembre de 2013

Nublado
Temperatura: 9'9º a 13'1º
Humedad: 26-41
Presión atmosférica: 1027 mb

Luna: Creciente

A todo cerdo le llega su San Martín...








fotografías aparecidas en la revista Blanco y Negro de noviembre de 1898

Correr

Jean Echenoz, Correr, Anagrama, Barcelona, 2013

Emil Zátopek, un nombre sonoro sobre unas piernas hechas para correr y correr y correr hacia la vida, huyendo del terror, del totalitarismo, del control, del vacío...

Entrevista con Jean Echenoz sobre "Correr"



domingo 10 de noviembre de 2013

Nubes y claros.
Temperatura: 7'3º a 14'2ºº
Humedad: 25-39
Presión atmosférica: 1025 mb

Luna: Creciente

sábado, 9 de noviembre de 2013

sábado 9 de noviembre de 2013

Nubes y claros. Lloviznas muy débiles por la tarde
Lluvia: 1 l./m2
Temperatura: 4'3º a 12'5º
Humedad: 23-35
Presión atmosférica: 1022 mb

Luna: Creciente

viernes, 8 de noviembre de 2013

tour des rats

"Veo ese paisaje alemán, dijo Austerlitz, tal como fue descrito por viajeros anteriores, el gran río no regulado y que en algunos lugares invade las orillas, lo salmones que retozan en el agua, los cangrejos que se arrastran por la fina arena; veo los oscuros dibujos de tinta china que Victor Hugo hizo de los castillos del Rin, y a John Mallord Turner mientras, no lejos de la asesina ciudad de Bacharach, sentado en un taburete plegable, pinta acuarelas con mano ágil, veo las aguas profundas del Vyrnwy y los habitantes de Llanwydyn sumergidos en él, y veo, dijo Austeriltz, al gran ejército de los ratones, de que se dice que su gris gentío fue una plaga para el país, mientras se precipitan en la corriente y, con las pequeñas gargantas apenas por encima de las ondas, nada desesperadamente para llegar a la isla salvadora."

W. G. Sebald, Austerlitz, p. 228

 Victor Hugo, Tour des Rats (1840)

Victor Hugo, Brume matinale sur le Rhin (1850)

viernes 8 de noviembre de 2013

Nubes y claros. Llueve un poco al anochecer
Lluvia: 2 l./m2
Temperatura: 8'3º a 15'9º
Humedad: 19-36
Presión atmosférica: 1021 mb

Luna: Creciente

jueves, 7 de noviembre de 2013

jueves 7 de noviembre de 2013

Nubes y claros. Vientos fuertes a última hora del día
Temperatura: 11'6º a 16'6º
Humedad: 21-36
Presión atmosférica: 1016 mb

Luna: Creciente

vencedores y vencidos


El ABC publicaba hace unos día este titular:










El mismo periódico, el ABC, el día 17 de octubre de 1946, al día siguiente de las ejecuciones de nazis en Nuremberg, publicaba esta portada:


hipocresía


miércoles, 6 de noviembre de 2013

miércoles 6 de noviembre de 2013

Nublado con algunos claros
Temperatura: 9'9º a 16'8º
Humedad: 27-47
Presión atmosférica: 1020 mb - 1017 mb

Luna: Creciente

información


confesiones en la estación

Eran los años setenta del pasado siglo. Todos los días me desplazaba en tren desde el lugar en el que vivía hasta Bilbao, en donde trabajaba. Eran trenes de los de antes. Las puertas no cerraban bien y era muy habitual viajar con ellas abiertas, incluso cuando los trenes iban abarrotados de gente y parecía como si fuera a ir saliendo gente despedida hacia el vacío para hacer un poco de sitio. Las ventanas tampoco cerraban bien y se abrían solas, incluso en pleno invierno. Recuerdo que a veces quienes iban cómodamente sentados junto a las ventanas debían abandonar sus lugares privilegiados ante una avalancha de lluvia que entraba por la ventana repentinamente abierta. Eran trenes en los que se fumaba a todo tren. No importaba que hubiera pocos o muchos pasajeros. A veces no había sitio para moverse y sin embargo aún quedaba sitio para sacar del bolsillo el paquete de ducados o de celtas para fumarse un cigarrillo. Pequeñas quemaduras en la ropa eran frecuentes en aquellos tiempos.


Hacia finales de los setenta o comienzos de los ochenta, la Compañía decidió modernizarse y abordaron el proyecto de cambiar los viejos trenes de color verde de toda la vida con asientos de madera, por nuevos y modernos trenes con asientos de escai y hasta hilo musical. Uno de mis peores recuerdos de los nuevos trenes es que ya no olía a madera quemada de los viejos frenos de madera y en cambio durante bastantes años siguieron oliendo "a nuevo", un desagradable olor a una mezcla de plástico, humedad y sudor.


 Para poner en marcha los nuevos trenes, más altos que los viejos, tuvieron que hacer algunas modificaciones en las estaciones, subiendo los andenes. Recuerdo que en la estación de Lamiako, que tenía la taquilla de venta de billetes -aquellos gruesos billetes de cartón que los revisores debían "picar" haciendo un gran esfuerzo y con el resultado de un chasquido que después no volví a escuchar nunca- en el mismo andén, al elevar éste la taquilla quedó a una altura adecuada para niños de cuatro o cinco años, pero demasiado baja para cualquier persona que midiera un poco más de metro veinte.

Cada vez que el tran pasaba por Lamiako me fijaba en las grotescas posturas que debían adoptar los viajeros para poder comprar sus billetes, así que a la taquilla de Lamiako pasamos a llamarle "el confesionario". Los viajeros debían arrodillarse y suponíamos por aquel entonces que para pedir el billete utilizarían la clásica fórmula: "avemaríapurísima... uno idayvuelta a Bilbao".

Hoy, en el libro que estoy leyendo, me he encontrado con este pasaje:

"Había que inclinarse mucho hacia la ventanilla, demasiado baja, si se quería hablar con el guardián, que, según todas las apariencias, estaba arrodillado en el suelo de su cobertizo. Aunque, por mi parte, adopté pronto esa postura, no conseguí hacerme comprender de ningún modo..."

W. G. Sebald, Austerlitz, p. 148

avemaríapurísima...
un billete de idayvuelta a Matiko por favor

impulsos

"Damos casi todos los pasos decisivos de nuestra vida por algún impreciso impulso interior."

W. G. Sebald, Austerlitz, p. 136

dos negros (Rembrandt-Yourcenar)


 para Monsieur Hoetinck

Rembrandt tuvo, quizá más que cualquier otro pintor, su visión, su sueño si se quiere, del mundo que llevaba en él y del mundo en que vivió. Pronto percibimos que cada cuadro, cada dibujo, es un fragmento de un universo rembrandtesco al que pertenecemos, pero secretamente y a menudo de manera inconsciente, como pertenecemos a los nervios, las arterias, los glóbulos blancos y rojos que circulan en la noche del cuerpo. El viejo Saúl escondiendo detrás de una cortina todo el dolor humano; el joven jinete polaco, que es Tito, respirando el aire del peligro; el Buen Samaritano del museo de Cracovia, que tan pocas veces se ha visto en Europa occidental, donde el salvajismo del mar bravío y de los bosques otoñales apenas permite vislumbrar, corriendo a lo largo de una peligrosa playa, el carruaje del hombre rico que no se ha parado para socorrer al herido (y que pronto tal vez necesitará también él ayuda), y menos visible todavía, insignificante, perdido en un rincón de sombra, el Buen Samaritano curando al herido; la mujer, ni siquiera hermosa, que se arremanga generosamente las faldas para refrescarse las piernas en el río; el conmovedor dibujo de Saskia delgada y febril, esa Saskia antes engalanada con plumas y joyas de la que debió enorgullecerse el joven pintor al tomarla por esposa; un boceto de una mujer que mea, rechazado —no se sabe por qué— por la mayoría de los editores entre los escasos dibujos eróticos del maestro; y esas dos mujeres sentadas junto a una cuna, una de las cuales proyecta sobre la pared su sombra de Parca, y ese Niño pródigo como disuelto en el perdón.

Detengámonos: ciertos claroscuros, ciertos juegos de luz se reproducen de cuadro en cuadro, como en el teatro el efecto producido por un gran director. Artificios, dicen unos; símbolos de una misteriosa penetración dentro de las cosas, dirán otros. En cualquier caso, esas luces y esos contrastes de sombra no están omnipresentes: hay otros cuadros que nos confrontan con la frialdad de una estancia vacía y gris; una silueta anónima destaca tras una ventana en el crepúsculo; un anfiteatro a plena luz agrupa a unos médicos con indumentaria burguesa, pero el calor de la vida impregna sus cuerpos mientras que el cadáver, cuya disección hacen, está frío. El artificio equilibra exactamente la falta de artificio. Los rostros, ninguno igual a otro, ni siquiera tienen entre sí ese aire de familia de los personajes vislumbrados en sueños de quienes pensamos a la vez que «es él» y que es «alguien distinto». No esconden ni revelan ningún secreto, como algunas caras a un tiempo obsesionadas y obsesionantes de Vinci y de Caravaggio. Comprendemos que ese gran conocedor de semblantes pasara tantas horas y tantos años fijando sus propios rasgos, o más bien el cambio que los hacía cada vez distintos sin dejar de ser los suyos. Esa bola de huesos y de carne, esa fisionomía tan pronto vulgar como patética, la tenía siempre al alcance de sus pinceles; podía, cuando quería, colocarla a la luz apropiada delante de un espejo. Y es gracias a la ayuda de ese cómodo accesorio como pudo seguir a ese alguien en el transcurso de la vida, desde la firme y carnosa envoltura de la juventud hasta la sustancia degradada de la ancianidad. Y de esa forma demostró, como nadie lo había hecho antes o después que él, la incesante mudanza y el incesante pasar, las series infinitas que constituyen a cada hombre, y al mismo tiempo ese yo no sé qué de innegable que es el Sí mismo, casi invisible a la vista, fácil de olvidar o de negar, esa identidad que nos sirve para medir al hombre que cambia.

De entre tantas obras maestras no hay ninguna que me emocione tanto como los Dos negros del Mauritshuis. Tal vez la lectura de documentos me informaría del cómo y del porqué eligió pintar a esos dos hombres jóvenes de raza negra a los que adivinamos desconocidos, enfermizos y desheredados. ¿Quiénes son? Rembrandt, en las calles de Amsterdam, tropezaría seguramente con algunos negros, esclavos sin duda o, peor aún, desechos abandonados de esclavos; quizá viese, amarrado a lo largo de algún muelle, un barco negrero. ¿Fragmento de una gran composición jamás realizada, de una Epifanía con sus Reyes Magos (pero son dos y no tres, y sin la barba ni la majestad que les hubieran prestada tantos viejos pintores)? ¿O simplemente servidores de los reyes y, en este caso, tan diferentes de los negros robustos y sumisos que llevan sin esfuerzo las arcas y bultos de sus amos o que sujetan por las riendas a los camellos? Estos dos hombres jóvenes, tan visiblemente destruidos, difieren también en todo de los cinco Estudios de negros de Rubens, magníficos animales humanos, muy a sus anchas vestidos con los ricos trajes de la época barroca, manifestando a la vez la fuerza y la seguridad de existir.

En cambio éstos son flacos, casi demacrados, y sus ojos desorbitados o hundidos, de párpados rosados, son los de hombres que han conocido los golpes y la fiebre, en todo caso, lo intolerable. ¿Son dos amigos, dos hermanos? De cualquier forma, muy unidos por la amistad y la fraternidad de la desgracia. Ni siquiera quejumbrosos o visiblemente temerosos, ni agobiados o reivindicativos, como los hubieran representado a partir del siglo XVIII los pintores de buenos sentimientos. Más humanos que negros, más hombres que esclavos, sólo más sometidos aún que la mayoría de entre nosotros al ultraje de existir. Van vestidos, como tantos otros personajes de Rembrandt, con harapos raídos y de un dorado gastado que los convierte en príncipes miserables. Su herencia africana es en ellos a la vez muy clara y muy individual: no son unos negros cualesquiera, son dos negros cuya tribu y área de origen podría, sin dudas, identificar un etnólogo... En cada uno sentimos la presencia de un destino personal, de un sino que les tocó y que podría ser el nuestro (hubiéramos podido nacer negros; hubiéramos podido y aún podemos caer prisioneros), pero a cada experiencia han debido aportar lo que poseen de dignidad, de valor e incluso de dulzura.

Han conocido el miedo: el esclavo de la izquierda, sobre todo, lo indica; tal vez fuese el menos inteligente, o el más destrozado. Sus labios gruesos han debido conocer la mordaza y sus hombros los latigazos. El hombre de la izquierda, el que se diría más robusto de los dos, parece apoyarse en su compañero y depender de él para existir. El otro, que se mantiene muy derecho, tan noble a pesar de sus perdidas fuerzas, posee la regia indiferencia de las razas orgullosas. Nada de lo que fue le impide ser lo que es.

En una isla de Georgia, en ese estado del sur que fue un vivero y un pudridero de esclavos, y en donde incluso hoy las sectas irreductibles, los grupos unidos por la noción de superioridad del hombre blanco, normal y protestante están quizá más arraigadas que en otros lugares, se enseña una cala cualquiera, de la cual cuenta la leyenda que fue el lugar en donde un barco negrero desembarcó antaño sus presas, al menos las que llegaban vivas después de largos meses de terror, de sofoco y de infecciones durante la travesía. Hombres libres, puede que jefes en su país, vendidos por alguno de los suyos ávido del oro de los blancos, habían pasado de un continente, cuyo nombre ignoraban, a orro cuya existencia ni siquiera sospechaban. La leyenda asegura que una vez liberados de sus cadenas, después de que los guardianes los soltaran en aquella playa que era casi una marisma, con la intención de volver a encadenarlos después para llevarlos en montón al mercado de la ciudad, se vio a aquel grupo de hombres entrar en el mar como si quisiera refrescarse en él, cantando inexplicablemente una de las largas baladas de su país, acompañadas de gritos o prolongadas por murmullos profundos emitidos con la boca cerrada, de esas que hacen llorar. Seguían avanzando y muy pronto sólo se vio de ellos unos hombros relucientes, unas cabezas rizadas cuyas grandes bocas no dejaban de cantar. Después, sólo unos cuantos harapos flotando en el mar. Habían venido de su patria por el formidable océano, en un barco-prisión, y se habían dicho que volverían libres por esos grandes caminos del mar, sin imaginar siquiera la muerte o aceptándola. Estos dos amigos apoyándose uno al otro, estos dos frágiles príncipes gastados por la miseria y los malos tratos, a no ser que sea la miseria y los malos tratos los que han hecho de ellos dos príncipes, se hunden ante nuestros ojos en la penumbra de Rembrandt y desaparecen igual que lo hubieran hecho en el mar.

29 de septiembre de 1986
Mount Desert



Marguerite Yourcenar, Pèlerin et ètranger (Peregrina y extranjera), trad.: Emma Calatayud

un diminuto punto de fuego

"... hacía muchos años, en una exposición de Rembrandt en el Rijksmuseum de Amsterdam, no había querido detenerse delante de ninguna de las obras maestras de gran formato, innumerables veces reproducidas, y en cambio había permanecido mucho tiempo de pie ante un cuadro pequeño, de unos veinte por treinta centímetros y procedente, por lo que recordaba, de la colección de Dublín, que, según la inscripción, representaba la huida a Egipto, aunque no había podido reconocer ni a la Sagrada Familia, ni al niño Jesús ni al animal de tiro, sino únicamente, en medio del brillante barniz negro de la oscuridad, un diminuto punto de fuego que todavía (...) tengo ante los ojos..."

W. G. Sebald, Austerlitz, p. 122

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