martes, 25 de noviembre de 2014

igualdad

“La Ley, en su igualdad majestuosa, prohíbe tanto a los ricos como a los pobres que duerman bajo puentes, que pidan limosna en la calle, y que roben pan.”

Anatole France

Hoy casi siempre que se habla de igualdad en los discursos oficiales se hace referencia a la llamada "igualdad de género". Lo que se pretende con esta "igualdad" es que cualquier mujer del sexo femenino, o incluso del masculino o de ninguno bien definido, pueda tener acceso al sistema de poder patriarcal como si se tratase de un hombre, siempre que se comporte plenamente como tal, o sea que destaque por sus actitudes viriles, tanto en labores de dirección, de gestión, de organización, de vigilancia, de represión o de castigo... vaya... que no se ande con mariconadas femeninas en su forma de trabajar, aunque se le conceda,  y se le exija, el privilegio de poder caminar sobre unos torturadores tacones, con faldas ajustadas que le impidan moverse con facilidad y con la cara pintada como un payaso.