Fernando Marías, La isla del padre, p. 70
los pensamientos de un cabrero
pensamientos, reflexiones, ocurrencias, lecturas...
mientras pastoreo mis cabras
jueves, 30 de abril de 2015
novelas sin escribir
"El Tiempo está lleno de novelas que nadie ha escrito y, sin embargo, se hallan a la vista y pueden, por tanto, leerse."
miércoles, 29 de abril de 2015
La isla del padre
Fernando Marías, La isla del padre, Seix Barral, 2015
"Los recuerdos son como los libros. Solo importan los que permanecen."
Fernando Marías se aventura en el terreno autobiográfico para contarnos "una historia verdadera", como la que nos contaba Philip Roth en Patrimonio. La muerte vive cuando la vida muere... La muerte del padre es algo que no solo nos conmueve sino que nos hace reflexionar sobre nuestra vida, sobre nuestra infancia y juventud marcadas por el padre presente o por el padre ausente...
Este libro, según su autor, "trata... del miedo mutuo que desde el primer momento nos tuvimos mi padre y yo y de cómo logramos superarlo". Quizá todas las relaciones entre seres humanos consistan en eso, en superar el miedo que nos tenemos...
Este libro que es una autobiografía no es una autobiografía, y aunque sea también una biografía, tampoco es una biografía, porque cuenta muchas historias, pero sobre todo habla de sentimientos, de miedos, de anhelos, de lo que ocurrió, de lo que jamás ocurrió, de lo que nunca ocurrió y de lo que podría haber ocurrido pero no ocurrió...
La lectura de este libro invita a reflexionar sobre la importancia del azar en nuestras vidas. A mi me ha hecho pensar que quizá nuestras vidas, las vidas de todos, la historia... están más condicionadas por lo que no ocurrió pudiendo haber ocurrido que por lo que ocurrió realmente. Las infinitas cosas y situaciones que pudiendo haber sucedido no sucedieron son, quizá, las que configuran el futuro, las que hacen el presente tal como es...
FE DE ERRATAS de la primera edición (marzo 2015):
pag. 63, línea 22: Donde dice “ni muchos menos”, debe decir “ni mucho menos”
pag. 69, línea 6: Donde dice “hallaría en ella”, debe decir “hallaría en ellas”
pag. 142, línea 9: Donde dice “hacer visto”, debe decir “haber visto”
pag. 246, línea 30: Donde dice “Me suelen miran”, debe decir “Me suelen mirar”
PELÍCULAS MENCIONADAS EN EL LIBRO:
Harry, el sucio (p. 35)
2001: Una odisea del espacio (p. 37)
La noche americana (p.42)
Grupo salvaje (p.62, p. 119, p. 121)
El puente sobre el río Kwai (p. 79)
El Yang-Tsé en llamas (p. 80)
El Álamo (p. 80)
Beau Geste (p. 80)
Lord Jim (p. 97)
Solo ante el peligro (p. 109)
La jungla en armas (p. 109)
Las minas del rey Salomón (p. 109, p. 176)
La pradera sin ley (p. 109)
Por un puñado de dólares (p. 117)
La balada de Cable Hogue (p. 119)
Hasta que llegó su hora (p. 119)
Pequeño gran hombre (p. 119)
Tambores lejanos (p. 123)
Los pájaros (p. 123)
Por un puñado de dólares (p. 124)
Soldado azul (p. 138)
Rebelde sin causa (p. 144)
The French Connection (p. 146)
Nicolás y Alejandra (p. 148)
Patton (p. 148)
El señor de la guerra (p. 148)
Veracruz (p. 176)
Mayor Dundee (p. 176)
Fuego (p. 212)
Dos hombres y un destino (p. 214)
El golpe (p. 214)
La terraza (p. 242)
LIBROS MENCIONADOS:
Richard McKenna, “The Sand Pebbles” (p. 84)
Richard Matheson, “Soy leyenda” (p. 88)
James Hanley, “The Closed Harbour” (“Puerto cerrado”) (p. 113)
Recupero aquí un artículo escrito por Fernando Marías y publicado en El Correo el 7 de agosto de 2006:
Mi abuela y Rafael Reig
Sabéis quién era Elizabeth Gautier Cottafava? Seguramente no, por eso os lo voy a decir: Elizabeth Gautier Cottafava era mi abuela materna, una mujer cabal y vehemente, cariñosa y sin dobleces, de armas tomar, hija de un francés y una italiana que llegaron a Bilbao a finales del XIX. Por tanto soy -es la primera vez que caigo en la cuenta de ello- descendiente de emigrantes. Ciertamente, ¿hay alguien que pueda asegurar que sus antepasados 'siempre estuvieron aquí'?
Debía de tener yo alrededor de diez u once años cuando una mañana de verano, en Lekeitio, camino de la playa de Karraspio, mi abuela, que por supuesto conocía mi pasión por el cine, me preguntó si de mayor no me gustaría ser actor; a lo que yo, instintivamente y supongo que por pudor, contesté que no, cuando tal vez la respuesta era sí. Hasta la fecha de hoy, y aunque me dedico efectivamente a esto de contar historias, jamás he interpretado papel protagonista o secundario en película, programa de televisión, drama teatral, ópera-rock o cualquier otra forma de ficción. Tenía ya totalmente asumido que aquel viejo sueño de mi abuela nunca se cumpliría... cuando en eso llegó Rafael Reig.
Su libro 'Manual de literatura para caníbales' (Debate) es una suerte de historia de la literatura española contada con el inimitable estilo humorístico de Reig en clave de ficción. Un libro para 'aprender deleitándose': contiene ejercicios prácticos y capítulos de título salgariano: 'La sublevación de los ornitorrincos', 'Cernícalos de rapiña', 'El abrazo de las anacondas'... Como dice el propio Reig, «una obra imprescindible para conocer la literatura española, a la par que una cumbre de esa misma literatura».
Pero, sobre todo, el libro contiene el impagable episodio 'La guerra de las Dos Marías', en la que se recrea una supuesta guerra entre los partidarios de la «literatura seria, la que no hace concesiones a los lectores» (capitaneados por Javier Marías, rey del Reino de Redonda) y los partidarios de «contar una historia» (bando de Fernando Marías, presidente de la República de Cuadrada). ¿Al fin, protagonista de un texto de ficción! Bueno, coprotagonista, que también sale Javier Marías: al rey lo que es del rey.
Me quedé sin abuela, pero tengo a Rafael Reig.
"Los recuerdos son como los libros. Solo importan los que permanecen."
Fernando Marías se aventura en el terreno autobiográfico para contarnos "una historia verdadera", como la que nos contaba Philip Roth en Patrimonio. La muerte vive cuando la vida muere... La muerte del padre es algo que no solo nos conmueve sino que nos hace reflexionar sobre nuestra vida, sobre nuestra infancia y juventud marcadas por el padre presente o por el padre ausente...
Este libro, según su autor, "trata... del miedo mutuo que desde el primer momento nos tuvimos mi padre y yo y de cómo logramos superarlo". Quizá todas las relaciones entre seres humanos consistan en eso, en superar el miedo que nos tenemos...
Este libro que es una autobiografía no es una autobiografía, y aunque sea también una biografía, tampoco es una biografía, porque cuenta muchas historias, pero sobre todo habla de sentimientos, de miedos, de anhelos, de lo que ocurrió, de lo que jamás ocurrió, de lo que nunca ocurrió y de lo que podría haber ocurrido pero no ocurrió...
La lectura de este libro invita a reflexionar sobre la importancia del azar en nuestras vidas. A mi me ha hecho pensar que quizá nuestras vidas, las vidas de todos, la historia... están más condicionadas por lo que no ocurrió pudiendo haber ocurrido que por lo que ocurrió realmente. Las infinitas cosas y situaciones que pudiendo haber sucedido no sucedieron son, quizá, las que configuran el futuro, las que hacen el presente tal como es...
FE DE ERRATAS de la primera edición (marzo 2015):
pag. 63, línea 22: Donde dice “ni muchos menos”, debe decir “ni mucho menos”
pag. 69, línea 6: Donde dice “hallaría en ella”, debe decir “hallaría en ellas”
pag. 142, línea 9: Donde dice “hacer visto”, debe decir “haber visto”
pag. 246, línea 30: Donde dice “Me suelen miran”, debe decir “Me suelen mirar”
PELÍCULAS MENCIONADAS EN EL LIBRO:
Harry, el sucio (p. 35)
2001: Una odisea del espacio (p. 37)
La noche americana (p.42)
Grupo salvaje (p.62, p. 119, p. 121)
El puente sobre el río Kwai (p. 79)
El Yang-Tsé en llamas (p. 80)
El Álamo (p. 80)
Beau Geste (p. 80)
Lord Jim (p. 97)
Solo ante el peligro (p. 109)
La jungla en armas (p. 109)
Las minas del rey Salomón (p. 109, p. 176)
La pradera sin ley (p. 109)
Por un puñado de dólares (p. 117)
La balada de Cable Hogue (p. 119)
Hasta que llegó su hora (p. 119)
Pequeño gran hombre (p. 119)
Tambores lejanos (p. 123)
Los pájaros (p. 123)
Por un puñado de dólares (p. 124)
Soldado azul (p. 138)
Rebelde sin causa (p. 144)
The French Connection (p. 146)
Nicolás y Alejandra (p. 148)
Patton (p. 148)
El señor de la guerra (p. 148)
Veracruz (p. 176)
Mayor Dundee (p. 176)
Fuego (p. 212)
Dos hombres y un destino (p. 214)
El golpe (p. 214)
La terraza (p. 242)
LIBROS MENCIONADOS:
Richard McKenna, “The Sand Pebbles” (p. 84)
Richard Matheson, “Soy leyenda” (p. 88)
James Hanley, “The Closed Harbour” (“Puerto cerrado”) (p. 113)
Recupero aquí un artículo escrito por Fernando Marías y publicado en El Correo el 7 de agosto de 2006:
Mi abuela y Rafael Reig
Sabéis quién era Elizabeth Gautier Cottafava? Seguramente no, por eso os lo voy a decir: Elizabeth Gautier Cottafava era mi abuela materna, una mujer cabal y vehemente, cariñosa y sin dobleces, de armas tomar, hija de un francés y una italiana que llegaron a Bilbao a finales del XIX. Por tanto soy -es la primera vez que caigo en la cuenta de ello- descendiente de emigrantes. Ciertamente, ¿hay alguien que pueda asegurar que sus antepasados 'siempre estuvieron aquí'?
Debía de tener yo alrededor de diez u once años cuando una mañana de verano, en Lekeitio, camino de la playa de Karraspio, mi abuela, que por supuesto conocía mi pasión por el cine, me preguntó si de mayor no me gustaría ser actor; a lo que yo, instintivamente y supongo que por pudor, contesté que no, cuando tal vez la respuesta era sí. Hasta la fecha de hoy, y aunque me dedico efectivamente a esto de contar historias, jamás he interpretado papel protagonista o secundario en película, programa de televisión, drama teatral, ópera-rock o cualquier otra forma de ficción. Tenía ya totalmente asumido que aquel viejo sueño de mi abuela nunca se cumpliría... cuando en eso llegó Rafael Reig.
Su libro 'Manual de literatura para caníbales' (Debate) es una suerte de historia de la literatura española contada con el inimitable estilo humorístico de Reig en clave de ficción. Un libro para 'aprender deleitándose': contiene ejercicios prácticos y capítulos de título salgariano: 'La sublevación de los ornitorrincos', 'Cernícalos de rapiña', 'El abrazo de las anacondas'... Como dice el propio Reig, «una obra imprescindible para conocer la literatura española, a la par que una cumbre de esa misma literatura».
Pero, sobre todo, el libro contiene el impagable episodio 'La guerra de las Dos Marías', en la que se recrea una supuesta guerra entre los partidarios de la «literatura seria, la que no hace concesiones a los lectores» (capitaneados por Javier Marías, rey del Reino de Redonda) y los partidarios de «contar una historia» (bando de Fernando Marías, presidente de la República de Cuadrada). ¿Al fin, protagonista de un texto de ficción! Bueno, coprotagonista, que también sale Javier Marías: al rey lo que es del rey.
Me quedé sin abuela, pero tengo a Rafael Reig.
lunes, 27 de abril de 2015
aprehender el mundo como pregunta
"Tengo siempre mucho cuidado con las palabras pesimismo y optimismo. Una novela no afirma nada: una novela busca y plantea interrogantes. No sé si mi nación perecerá y tampoco sé cuál de mis personajes tiene razón. Invento historias, las pongo frente a frente, y por este procedimiento hago las preguntas. La estupidez de la gente procede de tener respuesta para todo. La sabiduría de la novela procede de tener una pregunta para todo. Cuando don Quijote sale al mundo, éste se convierte en un misterio puesto ante sus ojos. Tal es el legado de la primera novela europea a toda la historia de la novela que vino después. El novelista enseña al lector a aprehender el mundo como pregunta. Hay sabiduría y tolerancia en esta actitud. En un mundo edificado sobre verdades sacrosantas, la novela está muerta. El mundo totalitario, básese en Marx, en el Islam, o en cualquier otro fundamento, es un mundo de respuestas, en vez de preguntas. En él no tiene cabida la novela. En todo caso, me parece a mí que hoy en día, en el mundo entero, la gente prefiere juzgar a comprender, contestar a preguntar. Así, la voz de la novela apenas puede oírse en el estrépito necio de las certezas humanas."
Conversación entre Philip Roth y Milan Kundera
Londres y Connecticut, 1980
extraído de Calle del Orco
viernes, 24 de abril de 2015
descenso electoral
Se aproximan fechas en las que este sistema llamado democracia pretende hacernos creer una vez más que somos un rebaño de ovejas libres que podemos elegir a nuestros pastores, es decir, a quienes nos van a llevar a donde ellos quieran, como ellos quieran y cuando ellos quieran. Somos bastantes las personas que no queremos participar en este juego y algunas incluso ya lo hemos manifestado por medio de escritos dirigidos a las correspondientes oficinas del censo electoral para darnos de baja del mismo. Se ve que nuestra libertad no llega a tanto y no nos reconocen el derecho a renunciar a lo que dicen que es un derecho por lo que no nos descensan ni a tiros (perdón por la expresión pero se utiliza así en el lenguaje coloquial).
Saben que no nos acercaremos a sus llamadas mesas electorales... pero a pesar de todo es posible que nos quieran obligar a participar directamente como vocales o presidentes de mesa. En tal caso se nos presentan varias opciones: 1, renunciar a nuestras convicciones y jugar en el juego dócilmente para evitarnos problemas; 2, no hacer ni caso y no acudir sin dar explicaciones; 3, avisar previamente que no acudiremos y exponiendo nuestros motivos. Esta última opción parece la más coherente, no?
Más información: descensoelectoral.wordpress.com
Por qué y cómo hacer objeción de conciencia electoral
Saben que no nos acercaremos a sus llamadas mesas electorales... pero a pesar de todo es posible que nos quieran obligar a participar directamente como vocales o presidentes de mesa. En tal caso se nos presentan varias opciones: 1, renunciar a nuestras convicciones y jugar en el juego dócilmente para evitarnos problemas; 2, no hacer ni caso y no acudir sin dar explicaciones; 3, avisar previamente que no acudiremos y exponiendo nuestros motivos. Esta última opción parece la más coherente, no?
Más información: descensoelectoral.wordpress.com
Por qué y cómo hacer objeción de conciencia electoral
La última noche
James Salter, La última noche, Traducción de Luis Murillo Fort, Salamandra, 2006
Para mí, desconocido y misterioso Salter... Un escritor del que he oído hablar, he leído críticas, comentarios, reseñas... pero del que aún no había leído absolutamente nada. Sant Jordi-2015 ha sido la oportunidad para que esta pequeña recopilación de relatos breves caiga en mis manos. Y como se trata de relatos diferentes he comenzado la lectura por el último de ellos, el que presta su título al conjunto: "La última noche". Su lectura me ha ido dejando sin respiración... poco a poco me han comenzado a sudar las manos, el corazón se me ha subido hasta la garganta dificultándome la respiración... y cuando lo he terminado, diez o quince minutos después de comenzar la lectura, me he quedado mudo, con la mente en blanco durante otros tantos minutos...
Literatura inquietante en pequeñas dosis que muestra destellos de vida, de personas que se relacionan entre ellas y con su pasado, con sus motivcaciones, con sus deseos, difíciles de entender, escondidos, ocultos, ignorados voluntariamente y voluntariamente eliminados de la memoria para ser recuperados... Salter no cuenta historias, sino que pinta cuadros impresionistas con luces y sombras, pequeñas pinceladas a través de las cuales intuimos situaciones, sentimientos, recuerdos, emociones... El material que utiliza Salter son personas de clase media alta americana, bien situadas, que aparentemente lo tienen todo, pero en realidad tienen bien poco... Todo se trivializa, el amor, el dolor, la memoria y el olvido...
Leer a Salter es un placer... porque leer es un placer y a algunos nos hace muy felices. Sin embargo, fue el mismo James Salter quien dijo en una entrevista publicada por El País-Babelia (1168, 12/4/2014) que "lo más asombroso es que la gente parece pasarla muy bien sin leer. Y quienes no leen parecen tan felices como yo."
Para mí, desconocido y misterioso Salter... Un escritor del que he oído hablar, he leído críticas, comentarios, reseñas... pero del que aún no había leído absolutamente nada. Sant Jordi-2015 ha sido la oportunidad para que esta pequeña recopilación de relatos breves caiga en mis manos. Y como se trata de relatos diferentes he comenzado la lectura por el último de ellos, el que presta su título al conjunto: "La última noche". Su lectura me ha ido dejando sin respiración... poco a poco me han comenzado a sudar las manos, el corazón se me ha subido hasta la garganta dificultándome la respiración... y cuando lo he terminado, diez o quince minutos después de comenzar la lectura, me he quedado mudo, con la mente en blanco durante otros tantos minutos...
Literatura inquietante en pequeñas dosis que muestra destellos de vida, de personas que se relacionan entre ellas y con su pasado, con sus motivcaciones, con sus deseos, difíciles de entender, escondidos, ocultos, ignorados voluntariamente y voluntariamente eliminados de la memoria para ser recuperados... Salter no cuenta historias, sino que pinta cuadros impresionistas con luces y sombras, pequeñas pinceladas a través de las cuales intuimos situaciones, sentimientos, recuerdos, emociones... El material que utiliza Salter son personas de clase media alta americana, bien situadas, que aparentemente lo tienen todo, pero en realidad tienen bien poco... Todo se trivializa, el amor, el dolor, la memoria y el olvido...
Leer a Salter es un placer... porque leer es un placer y a algunos nos hace muy felices. Sin embargo, fue el mismo James Salter quien dijo en una entrevista publicada por El País-Babelia (1168, 12/4/2014) que "lo más asombroso es que la gente parece pasarla muy bien sin leer. Y quienes no leen parecen tan felices como yo."
Esta dichosa ansiedad doméstica
Elena Román, Esta dichosa ansiedad doméstica, Devenir-el otro, Madrid, 2011
Este libro, que recibió el III Premio de poesía Blas de Otero Villa de Bilbao 2010, es un regalo del día de Sant Jordi. Un regalo para disfrutar de la poesía doméstica de Elena Román. Un regalo para aprender a mirar con otros ojos lo que vemos sin ver todos los días. Un regalo para soñar otros sueños. Un regalo para aprender a convivir con esta dichosa ansiedad doméstica.
Este libro, que recibió el III Premio de poesía Blas de Otero Villa de Bilbao 2010, es un regalo del día de Sant Jordi. Un regalo para disfrutar de la poesía doméstica de Elena Román. Un regalo para aprender a mirar con otros ojos lo que vemos sin ver todos los días. Un regalo para soñar otros sueños. Un regalo para aprender a convivir con esta dichosa ansiedad doméstica.
EL PORTAL
Sean bienvenidos a la antesala de lo doméstico
vuestros desfiles sin pretensión de desfiles
entre helechos de plástico, buzones bulímicos,
colillas autóctonas y mausoleos de la publicidad.
...
EL DESPERTADOR
Olvídame, pájaro a pilas,
graznido en un nido made in China,
pues no soporto las alarmas infundadas,
el uso de la estridencia para anunciar comienzos.
Vuela o cállate de una vez,
egocéntrico incubador de insomnios,
que si tú no puedes soñar,
yo aún sí.
jueves, 16 de abril de 2015
El beso de la mujer araña
Manuel Puig, El beso de la mujer araña, Seix Barral, 1981
"A ELLA se le ve que algo raro tiene, que no es una mujer como todas. Parece muy joven, de unos veinticinco años cuanto más, una carita un poco de gata, la nariz chica, respingada..."
Manuel Puig es un narrador de historias, alguien a quien le gusta contar películas, aquellas películas de su infancia que veía en el cine al que acudía con su madre todas las tardes durante varios años...
En El beso de la mujer araña dos presos, un militante revolucionario y un homosexual, encerrados en la misma celda se cuentan películas, algunas reales y otras inventadas, pero también se cuentan sus vidas como si fueran películas. Películas como sueños y sueños que parecen películas. Con todo ello tejen una tela de araña que los atrapa y por medio de la cual Manuel Puig trata de entenderse a sí mismo y de poner en cuestión las identidades sexuales y políticas.
La novela se encuentra glosada con abundantes notas que constituyen un verdadero tratado sobre la homosexualidad.
"Vos sos la mujer araña, que atrapa a los hombres en su tela"
"A ELLA se le ve que algo raro tiene, que no es una mujer como todas. Parece muy joven, de unos veinticinco años cuanto más, una carita un poco de gata, la nariz chica, respingada..."
Manuel Puig es un narrador de historias, alguien a quien le gusta contar películas, aquellas películas de su infancia que veía en el cine al que acudía con su madre todas las tardes durante varios años...
En El beso de la mujer araña dos presos, un militante revolucionario y un homosexual, encerrados en la misma celda se cuentan películas, algunas reales y otras inventadas, pero también se cuentan sus vidas como si fueran películas. Películas como sueños y sueños que parecen películas. Con todo ello tejen una tela de araña que los atrapa y por medio de la cual Manuel Puig trata de entenderse a sí mismo y de poner en cuestión las identidades sexuales y políticas.
La novela se encuentra glosada con abundantes notas que constituyen un verdadero tratado sobre la homosexualidad.
"Vos sos la mujer araña, que atrapa a los hombres en su tela"
fotografía de Man Ray
Bibliografía:
"... no puede moverse, ahí en lo más espeso de la selva está atrapada, en una tela de araña, o no, la telaraña le crece del cuerpo de ella misma..."
Bibliografía:
martes, 14 de abril de 2015
Eduardo Galeano
La muerte no nos lo ha matado del todo. Nos quedan sus palabras escritas, a las que siempre podemos regresar en busca de nuevas miradas sobre todo lo que nos rodea.
En una entrevista publicada por la Revista Ñ hace ahora siete años, Eduardo Galeano se mostró convencido de que la muerte nunca mata del todo:
¿Qué es la muerte para Ud. ?
Depende de la hora del día. A veces me angustia. A veces le tengo miedo. A veces me resulta indiferente, y otras veces, las más frecuentes, creo que la muerte y el nacimiento son hermanos. Que la muerte ocurre para que el nacimiento sea posible. Y que hay nacimientos para confirmar que la muerte nunca mata del todo.
Eduardo Galeano, visto por Gonza Rodríguez
"Cerrando venas: Universo Galeano", por Gustavo Duch
miércoles, 8 de abril de 2015
Una novela rusa
Emmanuel Carrère, Una novela rusa, Traducción de Jaime Zulaika, Anagrama, 2015
"Le train roule, c'est la nuit, je fais l'amour avec Sophie sur la couchette et c'est bien elle"
Emmanuel Carrère es un inventor de realidades y un historiador de ficciones, que escribe ficciones reales para imaginarse a sí mismo. Carrère elabora ficciones para entender la realidad, o para construirla y utiliza la realidad para elaborar sus ficciones.
En esta, que puede considerarse como una larga carta a su madre, Emmanuel Carrère es tremendamente sincero, porque "la sinceridad y la verdad son dos cosas distintas". Relata varias experiencias vitales a través de las cuales planean constantemente los fantasmas del pasado y las obsesiones del autor sobre el amor, sobre el engaño, sobre el horror y el sufrimiento, sobre la verdad y sobre la mentira... porque escribir libros puede servir también para no tirarse por la ventana y porque cuando sufrimos porque nos han prohibido sufrir es necesario darle voz al sufrimiento...
"Le train roule, c'est la nuit, je fais l'amour avec Sophie sur la couchette et c'est bien elle"
Emmanuel Carrère es un inventor de realidades y un historiador de ficciones, que escribe ficciones reales para imaginarse a sí mismo. Carrère elabora ficciones para entender la realidad, o para construirla y utiliza la realidad para elaborar sus ficciones.
En esta, que puede considerarse como una larga carta a su madre, Emmanuel Carrère es tremendamente sincero, porque "la sinceridad y la verdad son dos cosas distintas". Relata varias experiencias vitales a través de las cuales planean constantemente los fantasmas del pasado y las obsesiones del autor sobre el amor, sobre el engaño, sobre el horror y el sufrimiento, sobre la verdad y sobre la mentira... porque escribir libros puede servir también para no tirarse por la ventana y porque cuando sufrimos porque nos han prohibido sufrir es necesario darle voz al sufrimiento...
viernes, 3 de abril de 2015
Sangre de amor correspondido
Manuel Puig, Sangre de amor correspondido, Planeta, 1999
Retazos de voces, de pensamientos, de datos, de situaciones que van y vienen, hacia adelante, hacia atrás... preguntas sin respuestas, respuestas sin preguntas... construyendo una historia de historias como cualquier historia... hombres machos muy machos y mujeres hembras muy hembras... el deseo a flor de piel, el abandono, los reencuentros...
Un reto permanente para el lector que va encontrando claves que no sabe para qué sirven hasta que descubre cómo se abren puerts con ellas... es Manuel Puig...
Archivo digital Manuel Puig
Retazos de voces, de pensamientos, de datos, de situaciones que van y vienen, hacia adelante, hacia atrás... preguntas sin respuestas, respuestas sin preguntas... construyendo una historia de historias como cualquier historia... hombres machos muy machos y mujeres hembras muy hembras... el deseo a flor de piel, el abandono, los reencuentros...
Un reto permanente para el lector que va encontrando claves que no sabe para qué sirven hasta que descubre cómo se abren puerts con ellas... es Manuel Puig...
Archivo digital Manuel Puig
jueves, 2 de abril de 2015
queremos a Barrabás
Hoy la Iglesia Católica ha conmemorado el día de San Barrabás, patrono de la democracia...
¡Queremos a Barrabás!
Charles Muller
Honoré Daumier, Ecce Homo
¡Queremos a Barrabás!
miércoles, 1 de abril de 2015
O rebanho é os meus pensamentos
Libro de Horas de Juana I de Castilla, f. 3r (British Library)
Sou um guardador de rebanhos.
O rebanho é os meus pensamentos
E os meus pensamentos são todos sensações.
Penso com os olhos e com os ouvidos
E com as mãos e os pés
E com o nariz e a boca.
Pensar uma flor é vê-la e cheirá-la
E comer um fruto é saber-lhe o sentido.
Por isso quando num dia de calor
Me sinto triste de gozá-lo tanto,
E me deito ao comprido na erva,
E fecho os olhos quentes,
Sinto todo o meu corpo deitado na realidade,
Sei a verdade e sou feliz.
O rebanho é os meus pensamentos
E os meus pensamentos são todos sensações.
Penso com os olhos e com os ouvidos
E com as mãos e os pés
E com o nariz e a boca.
Pensar uma flor é vê-la e cheirá-la
E comer um fruto é saber-lhe o sentido.
Por isso quando num dia de calor
Me sinto triste de gozá-lo tanto,
E me deito ao comprido na erva,
E fecho os olhos quentes,
Sinto todo o meu corpo deitado na realidade,
Sei a verdade e sou feliz.
Soy un cuidador de rebaños.
El rebaño son mis pensamientos
Y mis pensamientos son todos sensaciones.
Pienso con los ojos y con los oídos
Y con las manos y los pies
Y con la nariz y la boca.
Pensar una flor es verla y olerla
Y comer un fruto es saberle el sentido.
Por eso, cuando en un día de calor
Me siento triste de gozarlo tanto.
Y me dejo a lo largo en la hierba,
Y cierro los ojos calientes,
Siento todo mi cuerpo dejado en la realidad,
Sé la verdad y soy feliz.
El rebaño son mis pensamientos
Y mis pensamientos son todos sensaciones.
Pienso con los ojos y con los oídos
Y con las manos y los pies
Y con la nariz y la boca.
Pensar una flor es verla y olerla
Y comer un fruto es saberle el sentido.
Por eso, cuando en un día de calor
Me siento triste de gozarlo tanto.
Y me dejo a lo largo en la hierba,
Y cierro los ojos calientes,
Siento todo mi cuerpo dejado en la realidad,
Sé la verdad y soy feliz.
domingo, 29 de marzo de 2015
día de la docilidad
Hoy celebramos el día de la docilidad, de la sumisión, de la obediencia, del borreguismo...
porque hoy, todos nos hemos levantado una hora antes que otros domingos, hemos desayunado una hora antes, comemos una hora antes, cenaremos una hora antes y nos iremos a la cama una hora antes... y todo esto sin que nadie nos lo ordene, sin necesidad de que haya penas de prisión para quien no obedezca la norma impuesta nadie sabe por quién ni cómo...
Pedro García Olivo escribió hace tiempo algunas reflexiones intentando explicarse lo que él llama EL ENIGMA DE LA DOCILIDAD
Boquitas pintadas
Manuel Puig, Boquitas pintadas, Seix Barral, 1984
Manuel Puig, el olvidado escritor argentino al que su pasión por el cine le llevó a soñar sus propias películas y convertirlas en novelas.
Del comentario de esta novela en el "Taller de lectura de Liliana Costa", copio el primer párrafo:
"Un auténtico collage de textos de diversa naturaleza constituye el material narrativo de esta original novela publicada en Buenos Aires, en 1968. Manuel Puig articula las piezas con ingenio y el talento propio de un artesano, utilizando, en cada uno de los casos, la fórmula social convenida. De esta manera, el lenguaje popular es el protagonista y el vehículo para expresarse: tenemos extractos de diarios íntimos, informes policiales, informes médicos, retazos de diálogos telefónicos, cartas, demandas judiciales, guiones de radionovelas, monólogos interiores, rezos, una confesión ante un cura, esquelas fúnebres, artículos periodísticos de diarios y de revistas, etc. El lector se encuentra frente a una gran variedad de recortes que se aglutinan para recrear un mundo concreto, el mundo de la provincia argentina a finales de la primera década del siglo XX."
Rubias de New York
Letra: Alfredo Le Pera
Música: Carlos Gardel
Mary, Peggy, Betty, Julie rubias de New York
Cabecitas adoradas que mienten amor
Dan envidia a las estrellas,
Yo no se vivir sin ellas.
Mary, Peggy, Betty, Julie de labios en flor
Es como el cristal la risa loca de Julie,
Es como el cantar de un manantial
Turba mi soñar el dulce hechizo de Peggy
Su mirada azul honda como el mar.
Deliciosas criaturas perfumadas
Quiero el beso de sus boquitas pintadas,
Frágiles muñecas del olvido y el placer
Ríe su alegría como un cascabel.
Rubio cocktail que emborracha, así es Mary
Tu melena que es de plata quiero para mi,
Si el amor que me ofrezcas
Solo dura un breve día
Tiene el fuego de una brasa tu pasión, Betty
Es como el cristal ... ... ... ...
Manuel Puig, el olvidado escritor argentino al que su pasión por el cine le llevó a soñar sus propias películas y convertirlas en novelas.
Del comentario de esta novela en el "Taller de lectura de Liliana Costa", copio el primer párrafo:
"Un auténtico collage de textos de diversa naturaleza constituye el material narrativo de esta original novela publicada en Buenos Aires, en 1968. Manuel Puig articula las piezas con ingenio y el talento propio de un artesano, utilizando, en cada uno de los casos, la fórmula social convenida. De esta manera, el lenguaje popular es el protagonista y el vehículo para expresarse: tenemos extractos de diarios íntimos, informes policiales, informes médicos, retazos de diálogos telefónicos, cartas, demandas judiciales, guiones de radionovelas, monólogos interiores, rezos, una confesión ante un cura, esquelas fúnebres, artículos periodísticos de diarios y de revistas, etc. El lector se encuentra frente a una gran variedad de recortes que se aglutinan para recrear un mundo concreto, el mundo de la provincia argentina a finales de la primera década del siglo XX."
Rubias de New York
Letra: Alfredo Le Pera
Música: Carlos Gardel
Mary, Peggy, Betty, Julie rubias de New York
Cabecitas adoradas que mienten amor
Dan envidia a las estrellas,
Yo no se vivir sin ellas.
Mary, Peggy, Betty, Julie de labios en flor
Es como el cristal la risa loca de Julie,
Es como el cantar de un manantial
Turba mi soñar el dulce hechizo de Peggy
Su mirada azul honda como el mar.
Deliciosas criaturas perfumadas
Quiero el beso de sus boquitas pintadas,
Frágiles muñecas del olvido y el placer
Ríe su alegría como un cascabel.
Rubio cocktail que emborracha, así es Mary
Tu melena que es de plata quiero para mi,
Si el amor que me ofrezcas
Solo dura un breve día
Tiene el fuego de una brasa tu pasión, Betty
Es como el cristal ... ... ... ...
sábado, 28 de marzo de 2015
cada vez más solos
Hace unos días perdíamos a nuestro Cifu de toda la vida... y cuatro días más tarde (como no leo periódicos, ni veo la tele, ni escucho la radio... me entero de las cosas con algún retraso, y a veces, nunca)... pues eso... que cuatro días más tarde también nos quedamos sin Moncho Alpuente... ¡qué tiempos aquellos en lo que cantábamos canciones como "no sea usted original" o "a beneficio de los huérfanos"... ¡qué tiempos!
Y aquí... Cifu y Alpuente, juntos
Y aquí... Cifu y Alpuente, juntos
martes, 24 de marzo de 2015
no colaborar
Vivimos en la farsa de creer que vivimos en el mejor de los mundos posibles... adormecidos, hipnotizados por la teoría del progreso, del crecimiento infinito, de la razón, del poder de los seres humanos. Vivimos en un inmenso campo de concentración construido por nosotros mismos y en el que somos prisioneros y guardianes al mismo tiempo. Vivimos sumisos, obedientes, resignados... Vivimos una gran farsa contra la que no se puede hacer nada... sólo se puede huir, escapar hacia los márgenes, hacia la clandestinidad... echarse a un lado, no colaborar y no contribuir a la prosperidad de la farsa...
"... había preferido echarse a un lado, no colaborar, malgastar su inteligencia y su sensibilidad con cualquier pasatiempo antes que contribuir a la prosperidad de la farsa." (José Ardillo, Buenos días, Sísifo)
"... había preferido echarse a un lado, no colaborar, malgastar su inteligencia y su sensibilidad con cualquier pasatiempo antes que contribuir a la prosperidad de la farsa." (José Ardillo, Buenos días, Sísifo)
lunes, 23 de marzo de 2015
besos, abrazos, carantoñas y achuchones...
Cifu se nos ha ido y nos ha dejado tan solos... Su voz, sus larguísimos comentarios y charletas y sus selecciones musicales de jazz, siempre el jazz, el jazz porque sí... nos han dejado abandonados, perdidos en la inmensidad del espacio y del tiempo... Recuerdo que escuchaba a Cifu en mi primera radio de galena, fabricada por mí mismo, con un auricular pegado a la oreja, en las noches de verano, con la ventana abierta, mirando hacia el Campo Volantín, mientras soñaba con cualquiera sabe qué... Sería el año 1971 o 1972... Han pasado muchos años. Muchos años sin escucharle, pero ocasionalmente volvía a oir su voz por la radio... una voz que me evocaba situaciones de aquellos años en los que estaba tan perdido como lo estuve después y como lo estoy ahora... Y Cifu seguía allí, en las ondas, como si el tiempo no hubiera transcurrido... en un presente continuo... Ahora ya no estará más...
Besos, abrazos, carantoñas y achuchones para Cifu... para que nos espere pacientemente junto a San Pedro y nos reciba, cuando allí lleguemos, con buena música, como siempre...
domingo, 22 de marzo de 2015
Buenos días, Sísifo
José Ardillo, Buenos días, Sísifo, La Vihuela edición, 2014
Es la historia de una huída imposible y de una búsqueda que nunca acaba de encontrar... exilios voluntarios para desligarse del orden cívico: "es el repliegue o la huida. Buscar otro lugar y empezar de cero. Pero esto, más que una solución, es una añagaza para evitar la cuestión principal. Porque el mundo no deja lugares privilegiados en los márgenes, no hay mérgenes, es imposible escapar."
Es la historia que algunos conocemos de cerca porque es un poco tambén nuestra historia... la historia de los que queremos huir y buscamos una y otra vez, como Sísifo, que en el siglo XXI es "una conciencia aturdida delante de un montaje colosal cuyos fines ignora...", porque "en el siglo XXI Sísifo está en paro, a perpetuidad. No realiza una tarea absurda, ya no, la sociedad tecnológica le ha liberado de la piedra. Le ha robado su piedra..."
José Ardillo, que se revela aquí como un grandísimo escritor de ficción, nos transmite la imposibilidad de cualquier esperanza porque "la gran amenaza del siglo XXI es que nadie quiere ser malo...", porque vivimos en "la edad de la 'guerra humanitaria' del 'capitalismo verde', de las 'clases menos favorecidas', de la 'justicia infinita', de las 'energías limpias', de los 'daños colaterales' y de las 'víctimas no implicadas'
Es la historia de una huída imposible y de una búsqueda que nunca acaba de encontrar... exilios voluntarios para desligarse del orden cívico: "es el repliegue o la huida. Buscar otro lugar y empezar de cero. Pero esto, más que una solución, es una añagaza para evitar la cuestión principal. Porque el mundo no deja lugares privilegiados en los márgenes, no hay mérgenes, es imposible escapar."
Es la historia que algunos conocemos de cerca porque es un poco tambén nuestra historia... la historia de los que queremos huir y buscamos una y otra vez, como Sísifo, que en el siglo XXI es "una conciencia aturdida delante de un montaje colosal cuyos fines ignora...", porque "en el siglo XXI Sísifo está en paro, a perpetuidad. No realiza una tarea absurda, ya no, la sociedad tecnológica le ha liberado de la piedra. Le ha robado su piedra..."
José Ardillo, que se revela aquí como un grandísimo escritor de ficción, nos transmite la imposibilidad de cualquier esperanza porque "la gran amenaza del siglo XXI es que nadie quiere ser malo...", porque vivimos en "la edad de la 'guerra humanitaria' del 'capitalismo verde', de las 'clases menos favorecidas', de la 'justicia infinita', de las 'energías limpias', de los 'daños colaterales' y de las 'víctimas no implicadas'
miércoles, 18 de marzo de 2015
la utopía
"La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar."
Ítaca
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
Konstantinos Kavafis, Antología poética, Alianza Editorial, Madrid 1999.
Fernando Birri (director de cine)
Ítaca
Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.
Konstantinos Kavafis, Antología poética, Alianza Editorial, Madrid 1999.
martes, 17 de marzo de 2015
La muerte de Ivan Ilich
Leon Tolstoi, La muerte de Ivan Ilich, Traducción de Augusto Vidal, Ediciones Folio, 2002
Obra breve y tardía de un maestro, La muerte de Ivan Ilich, ha sido considerada por algunos grandes de la literatura universal como una novela perfecta. Tolstoi, en su madurez, indaga, de forma magistral, en el sinsentido de la vida ("vanitas vanitatis") condenada desde el principio a un final que todos conocemos pero que nadie acepta ni quiere aceptar, porque la muerte es algo que siempre ocurre a los demás... a Ivan Ilich. Mientras aquella llega, la vida es un transcurrir de pequeños placeres, ansiedades, ambiciones, convencionalismos y frustraciones de todo tipo. La muerte, siempre presente en nuestras vidas, es considerada como algo extraño que siempre ocurre a otros y cuando la vemos de cerca la ignoramos hipócritamente. Tolstoi reflexiona sobre la muerte, sobre la compasión, y sobre el dolor de quien sabe que su vida se acaba.
El depurado estilo de Toltoi, sencillo pero profundo, irónico y sincero, convierte la lectura de esta obra en un auténtico placer y en una lección de vida que debería prepararnos para encarar de frente la muerte de los seres queridos y la nuestra.
Porque, volver a Tolstoi, una y otra vez, es casi una necesidad.
La vida y la muerte de Iván Ilich: sobre la vulnerabilidad y lo singular
Obra breve y tardía de un maestro, La muerte de Ivan Ilich, ha sido considerada por algunos grandes de la literatura universal como una novela perfecta. Tolstoi, en su madurez, indaga, de forma magistral, en el sinsentido de la vida ("vanitas vanitatis") condenada desde el principio a un final que todos conocemos pero que nadie acepta ni quiere aceptar, porque la muerte es algo que siempre ocurre a los demás... a Ivan Ilich. Mientras aquella llega, la vida es un transcurrir de pequeños placeres, ansiedades, ambiciones, convencionalismos y frustraciones de todo tipo. La muerte, siempre presente en nuestras vidas, es considerada como algo extraño que siempre ocurre a otros y cuando la vemos de cerca la ignoramos hipócritamente. Tolstoi reflexiona sobre la muerte, sobre la compasión, y sobre el dolor de quien sabe que su vida se acaba.
El depurado estilo de Toltoi, sencillo pero profundo, irónico y sincero, convierte la lectura de esta obra en un auténtico placer y en una lección de vida que debería prepararnos para encarar de frente la muerte de los seres queridos y la nuestra.
Porque, volver a Tolstoi, una y otra vez, es casi una necesidad.
La vida y la muerte de Iván Ilich: sobre la vulnerabilidad y lo singular
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